Las deudas de Air-e con empresas del sector eléctrico podrían superar los $4 billones en diciembre de 2026, según cálculos presentados durante el Congreso del Mercado de Energía Mayorista. El endeudamiento de la compañía habría crecido cerca de $150.000 millones mensuales durante los últimos dos años.
Air-e atiende a hogares y pequeños comercios del Caribe colombiano, que representan el 17 % de la demanda de ese segmento en el país. En septiembre de 2024, la empresa acumulaba obligaciones por $530.000 millones. Desde entonces, sus deudas aumentaron mientras permanece bajo intervención estatal.
Las obligaciones con las empresas térmicas
Uno de los principales efectos se observa en las compañías generadoras de energía térmica, que producen electricidad con carbón, diésel o gas. De acuerdo con cálculos de la Asociación Nacional de Empresas Generadoras, las obligaciones con estas empresas pasaron de $260.000 millones en septiembre de 2024 y podrían superar los $2,5 billones en diciembre de 2026.
La presión financiera ocurre mientras el sector enfrenta dificultades relacionadas con la disponibilidad de gas y la necesidad de importarlo. A esto se suma el fenómeno de El Niño, que incrementa la actividad de las plantas térmicas y eleva la necesidad de contar con recursos para adquirir combustibles.
XM, operador del mercado eléctrico, informó que la deuda del mercado mayorista cerró en $4,29 billones a agosto de 2026. La mayor parte corresponde a obligaciones de Air-e, según lo expuesto en el congreso. XM advirtió que la situación genera vulnerabilidad para las compañías y potenciales riesgos para el mercado mayorista.
Desde la intervención de la empresa, a finales de 2024, siete personas han pasado por la gerencia. Actualmente, Ramiro Castilla Andrade ocupa el cargo de agente interventor.
Gobierno y banca buscan una alternativa
La ministra de Minas y Energía, María Nohemi Arboleda, aseguró que se están evaluando alternativas con la banca para atender los problemas financieros de Air-e. La funcionaria no precisó si se trataría de entidades nacionales o internacionales ni bajo qué mecanismo se garantizaría el pago de eventuales préstamos.
Silvana Habib, presidenta de Asoenergía, consideró positiva la búsqueda de una solución, pero señaló que todavía deben definirse las garantías, los riesgos, los flujos de pago y la posibilidad de que la Nación respalde las obligaciones.
El economista Iván Arroyave sostuvo que la banca podría ayudar a organizar la caja de Air-e, pero no resolver por sí sola el déficit acumulado. Según sus cálculos, la empresa necesita cerca de $430.000 millones mensuales para comprar energía, aunque no necesariamente recupera ese monto mediante el recaudo.
Arroyave afirmó que cualquier solución tendría que definir quién asumiría la deuda, de dónde saldrían los recursos y quién garantizaría los pagos. También planteó que una eventual financiación debería acompañarse de una reorganización empresarial, corrección de pérdidas y recaudo, inversiones y metas verificables.