‘Godzilla Minus Zero’ llegará a Latinoamérica el 5 de noviembre con una propuesta que busca combinar el espectáculo de los monstruos gigantes con una historia centrada en los seres humanos. Su director, Takashi Yamasaki, explicó que la producción exigió un nivel de detalle mayor, especialmente porque se trata de la primera película japonesa filmada para IMAX.
Yamasaki reconoció que el éxito de ‘Godzilla Minus One’ elevó la presión sobre la secuela. Aunque aseguró que su estilo no cambió de manera fundamental, el aumento del presupuesto le permitió construir más decorados, incorporar varias aeronaves y asumir decisiones visuales que antes había limitado.
El reto de filmar para IMAX
El director afirmó que una pantalla de ese tamaño podía revelar cualquier imperfección. Por eso, el equipo trabajó con especial cuidado en los modelos digitales, los decorados y las expresiones de los personajes. Para simular el viento en escenas exteriores rodadas en estudio utilizaron ventiladores de gran tamaño, una decisión que obligó a repetir los diálogos durante la posproducción por el ruido generado.
Otro desafío fue mantener una apariencia de cielo nublado, asociada a la llegada del monstruo. Como los rodajes exteriores ofrecían pocos días con esas condiciones, el equipo recreó ruinas y desplazamientos de personas y vehículos en un espacio pavimentado de 20 por 8 metros, modificando la decoración para simular distintos lugares.
El director también explicó que el equipo de efectos visuales creció hasta unas 50 personas, aunque la mayor cantidad de criaturas, escenas oceánicas, rayos y haces de calor hizo que el trabajo fuera más complejo. Yamasaki permaneció cerca del set para tomar decisiones en tiempo real y reducir los tiempos de espera.
Una historia sobre destrucción y vida cotidiana
La película retoma la importancia del drama humano. Yamasaki dijo que quiso representar a los personajes como personas con deseos sencillos, como proteger a su familia y conservar una vida modesta, en lugar de convertirlos únicamente en héroes con una misión grandiosa.
El cineasta también vinculó la destrucción provocada por los monstruos con una reflexión sobre la guerra. Su intención es que el público cuestione cómo deberían comportarse los seres humanos que poseen armas de gran poder, incluso si llega a la película atraído principalmente por el espectáculo de Godzilla y King Ghidorah.
Para la batalla entre las dos criaturas, el equipo aprovechó las posibilidades de los efectos digitales para mostrar una confrontación física más intensa. La producción también utilizó sonidos reales de motores de aviones y trabajó con Dolby Atmos para reforzar el impacto de las escenas de acción.
En cuanto a la imagen de Godzilla, Yamasaki aseguró que lo abordó con reverencia, como si una deidad se manifestara en la pantalla. Para el nuevo monstruo, el equipo priorizó una representación más cruda y dolorosa, con la intención de mostrar que la resistencia humana no depende únicamente del tamaño.