El dólar abrió la semana al alza en $3.105 y puso fin a cinco jornadas consecutivas por debajo de los $3.100, una tendencia bajista que la divisa había mantenido durante el último año y que la llevó a niveles que no se observaban desde hacía más de siete años.
En los primeros movimientos del mercado, la moneda estadounidense registró un mínimo de $3.105 y un máximo de $3.114, con cinco transacciones por un monto de US$4,5 millones. El aumento frente a la TRM del día fue de $32,73.
Aunque la divisa podría presentar volatilidad durante la jornada, los expertos consideran que sería difícil que el comportamiento bajista se rompa de manera sostenida durante lo que resta del año.
Presión internacional sobre los mercados
El comportamiento reciente de la moneda ha estado marcado por factores internacionales. Los datos de inflación de Estados Unidos, que estuvieron en línea con las expectativas del mercado, serán relevantes para la postura que adopte la Reserva Federal (Fed) en su reunión del 16 de septiembre, así como para el análisis sobre una posible subida de tasas.
A ese escenario se suma el incremento de las tensiones en los mercados energéticos por los conflictos en Ucrania e Irán y los nuevos ataques contra infraestructura relacionada con el petróleo. Los precios del crudo continuaron al alza el lunes, con incrementos superiores al 3%: el Brent subió US$3,43, hasta US$108,04 por barril, y el West Texas Intermediate (WTI) avanzó US$3,49, hasta US$103,54.
La escalada también llegó al plano diplomático. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, pidió al mandatario ucraniano, Volodimir Zelenski, detener los ataques contra las refinerías rusas, al argumentar que agravan la escasez global de combustibles. Los ataques ucranianos redujeron la capacidad de refinación de Rusia y llevaron a Moscú a extender la prohibición de exportaciones de diésel, mientras el precio promedio del combustible en Estados Unidos superó los US$6 por galón por primera vez.
El frente local
En el frente nacional, uno de los anuncios que podría incidir en el comportamiento de la divisa lo hizo el domingo el presidente Abelardo de la Espriella, quien informó sobre un recorte presupuestal cercano a $17,4 billones debido al alto endeudamiento del Gobierno anterior. El mandatario también señaló que recurrirá a apoyos internacionales para estabilizar la economía, anunció un fortalecimiento de la cooperación con Estados Unidos en seguridad y nuevas inversiones para la reconstrucción de Chocó.
La jornada combina así factores nacionales e internacionales que pueden generar volatilidad en la tasa de cambio. Pese al repunte de la apertura, los analistas insisten en que es difícil que la tendencia bajista del dólar se rompa de forma sostenida durante lo que resta del año.