El Gobierno nacional prepara un decreto para establecer oficialmente las líneas de base marítimas del archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina. La propuesta contempla fijar, mediante coordenadas geográficas, los puntos desde los cuales se medirán los espacios marítimos colombianos.
La iniciativa fue presentada por el presidente Abelardo de la Espriella durante una visita a la región. De acuerdo con la información divulgada por el Ejecutivo, el proceso incluiría la elaboración y publicación de cartas náuticas bajo estándares internacionales.
Qué busca establecer el decreto
El objetivo es contar con referencias geográficas más precisas para las autoridades, los usuarios de la navegación y la gestión estatal de las aguas que rodean al archipiélago. Las coordenadas quedarían incorporadas en documentos náuticos oficiales.
Para las comunidades insulares, especialmente para los pescadores raizales, la medida podría aportar mayor claridad sobre las áreas marítimas donde se desarrollan actividades tradicionales. El mar representa para estas comunidades una fuente de ingresos, alimento y continuidad cultural.
El excanciller Julio Londoño explicó que la definición de las líneas de base podría incidir en la extensión del mar territorial de las islas y, por esa vía, en las zonas disponibles para determinadas faenas pesqueras. Sin embargo, los beneficios concretos dependerán del trazado adoptado y de las reglas aplicables a cada espacio marítimo.
Alcance frente a la soberanía marítima
El Gobierno plantea que la delimitación también fortalecería la presencia institucional y las herramientas de vigilancia en el Caribe colombiano. La publicación de coordenadas y cartas náuticas facilitaría la identificación de las áreas bajo jurisdicción colombiana y la coordinación de las autoridades de seguridad.
La propuesta se presenta en un escenario marcado por las diferencias territoriales con Nicaragua y por los antecedentes de los fallos de la Corte Internacional de Justicia sobre el Caribe occidental. Por esa razón, la aplicación del decreto deberá ajustarse al derecho internacional.
La fijación de líneas de base no implica, por sí sola, que Colombia pueda modificar unilateralmente sus fronteras marítimas internacionales. El alcance definitivo se conocerá cuando sea expedido el texto final del decreto.