El presidente Abelardo de la Espriella dio el primer paso formal para materializar la construcción de megacárceles de máxima seguridad en Colombia. El mandatario lideró el lunes 14 de septiembre una reunión de alto nivel en la sede de su gobierno en Barranquilla, dedicada a coordinar los proyectos de infraestructura penitenciaria.
Al encuentro asistieron la ministra de Transporte, Elsa Noguera, el ministro de Justicia, Iván Cancino, y diversos empresarios del sector de la construcción. A través de sus redes sociales, De la Espriella confirmó que la sesión representa el inicio del cumplimiento de una de sus propuestas de campaña más debatidas.
De acuerdo con el mandatario, estas megaestructuras se ejecutarán mediante alianzas con la empresa privada y estarán destinadas a recluir a los criminales y terroristas más peligrosos de la nación. El proyecto responde al diagnóstico que el propio presidente presentó el pasado 26 de agosto durante la ceremonia de la cúpula militar, donde calificó los centros de reclusión actuales como "antros de criminalidad" y "universidades del crimen".
De la Espriella ha enfatizado que las megaestructuras buscarán garantizar que los recluidos "paguen con creces el dolor que le han generado al pueblo colombiano", y que servirán para acabar con la extorsión y los atentados que se coordinan desde las celdas. Mientras se consolidan las nuevas obras, la Casa de Nariño ordenó implementar controles inmediatos y reforzar la seguridad en los penales vigentes.
El gobierno advirtió además al Inpec que se exigirán resultados estrictos bajo la premisa de apartar de sus cargos a los funcionarios que no cumplan con las directrices de orden y transparencia. El anuncio llega en un momento en que la seguridad sigue siendo una de las principales preocupaciones de la agenda pública del país.