Collective Mining continúa avanzando en la exploración del proyecto minero Guayabales, desarrollado en los municipios de Supía y Marmato, en Caldas. Desde 2020, la compañía ha invertido US$250 millones en trabajos de exploración avanzada que le permiten adelantar los estudios para estructurar una posible mina, y que la posicionan como una de las apuestas más robustas del sector en Colombia.
La apuesta cobra sentido en un país con potencial geológico aún sin explotar. Para la empresa, la exploración es mucho más que el paso previo a la extracción: mobiliza inversiones, genera empleo, desarrolla proveedores y capacidades técnicas en los territorios, y en el caso de Guayabales sus recursos también han financiado estudios sociales y ambientales para conocer las necesidades de las comunidades.
Tungsteno, el mineral estratégico
El hallazgo más significativo está en el Sistema Apollo, donde se identificó la primera ocurrencia conocida de tungsteno en roca dura del país, acompañada de cobre, oro y plata. Los tres primeros son minerales declarados estratégicos en Colombia, lo que refuerza el carácter prioritario del proyecto.
La presencia de tungsteno podría despertar el interés de inversionistas internacionales, en especial porque Caldas cuenta con una base industrial de compañías siderúrgicas y un sector metalmecánico con capacidad para transformar metales. Para Omar Ossma, presidente de Collective Mining, la oportunidad está en ir más allá de la extracción y construir cadenas de mayor valor agregado con productos más tecnificados, un camino que puede alimentar la reindustrialización de la región.
Ossma sostiene que esa meta exige condiciones del Gobierno Nacional para atraer capital y promover nuevas campañas exploratorias: titulación minera, seguridad, agilidad en los procedimientos y claridad en las restricciones ambientales. «El mensaje para el Gobierno es promover la exploración. Hay que abrir el camino para que haya más sitios para explorar porque Colombia tiene ese potencial. Usted escoja dónde se quiere ubicar, y estoy seguro de que donde lo haga algo va a encontrar; el problema es que nadie está buscando», afirmó.
Los planes hacia una mina
Hoy la compañía trabaja en los estudios técnicos y de ingeniería para estructurar el posible proyecto minero, mientras mantiene activa la exploración. Su expectativa es tener Guayabales estructurado durante el segundo semestre de 2027 y, si obtiene las autorizaciones correspondientes, iniciar la construcción hacia 2028, con la meta de producir la primera barra de metal antes de 2030.
De concretarse, la operación podría requerir inversiones de capital de entre US$800 millones y US$1.000 millones. Durante la construcción se estiman entre 3.000 y 4.000 empleos, y en la etapa operativa más de 2.000 trabajadores directos, además de regalías, impuestos y oportunidades para proveedores y empresas locales.
Acompañamiento a las comunidades
El proyecto también contempla un componente social que beneficia a más de 2.000 familias de la zona. Desde 2020, la compañía trabaja con el Comité de Cafeteros de Caldas con una inversión de US$650.000 en iniciativas para mejorar acueductos veredales, tecnificar los cultivos de café y fortalecer las vías, entre ellas la construcción del acueducto de la vereda Hojas Anchas.
Suma a eso programas de monitoreo del agua desarrollados con mujeres del territorio y el acompañamiento a la comunidad de Guamal en los estudios de diseño de una solución de energía solar. «Seguimos avanzando junto al Comité de Cafeteros, que nos ha permitido sumar a su iniciativa. Los municipios de Supía y Marmato también han sido muy abiertos para conocer lo que queremos hacer y cómo buscamos aportar localmente. Hemos podido trabajar muy bien, y el compromiso es seguir invirtiendo en el territorio», destacó Ossma.
Para el directivo, el objetivo final es que la exploración geológica avance de manera paralela al conocimiento del territorio y al relacionamiento con sus habitantes, de forma que las inversiones también se traduzcan en oportunidades para las comunidades y el tejido empresarial regional.