La rehabilitación del gasoducto Antonio Ricaurte permitiría que Colombia importe desde Venezuela, en una primera fase, 50 millones de pies cúbicos diarios de gas, lo que equivale a cerca del 5 % de la demanda del país en 2025. Así lo expuso la ministra de Minas y Energía, María Nohemi Arboleda, durante la IX Cumbre de Petróleo, Gas y Energía, en la que detalló el plan del Gobierno frente al déficit que atraviesa el sector.
El déficit de gas natural ya obligó al país a acudir a los mercados internacionales: en octubre, Colombia importó el 41 % del gas que consume, proporción que podría aumentar si no se toman decisiones para fortalecer la oferta nacional. La ministra precisó que Chuchupa, Cupiagua y Cusiana —manualmente entre las principales fuentes de gas del país— están también entre las que registran un mayor declive en su producción.
"Las reservas declinaron hasta 5,9 años. El petróleo también vive una situación en la que tenemos que seguir trabajando para que esas reservas aumenten, porque la demanda sigue creciendo", dijo Arboleda. La funcionaria advirtió que la estrechez en el suministro podría extenderse durante los próximos tres años, hasta 2029, a menos que se registren nuevos hallazgos relevantes.
Regasificación: la capacidad de importación llegaría a 719 millones de pies cúbicos diarios
Además del gasoducto con Venezuela, Ecopetrol impulsa nuevos proyectos de importación por el Pacífico y el Caribe. En la planta SPEC ya se cuenta con una capacidad de 533 millones de pies cúbicos diarios; la regasificadora del Pacífico aportaría 80 millones y Puerto Bahía, en Cartagena, otros 126 millones.
Puerto Bahía está previsto que entre en operación a comienzos de 2027. Con ese adicional, la proyección del Gobierno es que para el primer semestre de ese año Colombia cuente con una capacidad de importación de 719 millones de pies cúbicos diarios, necesaria no solo para traer gas, sino también para garantizar el abastecimiento de los hogares y del sector industrial, que sería uno de los primeros afectados ante un déficit.
Al riesgo se suma la presión del sistema por el fenómeno de El Niño, dado que el gas natural es uno de los combustibles requeridos para abastecer a las plantas térmicas de generación eléctrica.
Exploración: incentivos tributarios y el nuevo RUGE
Arboleda explicó que los seis frentes para promover la exploración y producción de hidrocarburos estarán concentrados en los incentivos tributarios y en el RUGE (Régimen Único para Generar Estabilidad Empresarial). "Este RUGE es importante porque recoge la experiencia argentina, pero también un estudio que se hizo a nivel mundial sobre los problemas que se tuvieron y los hallazgos que se encontraron. Esta medida viene mejorada", señaló.
Los incentivos para la exploración y la apertura de nuevas áreas comprenden un potencial de 20 millones de hectáreas en 12 cuencas. La ministra también advirtió la necesidad de avanzar en mecanismos regulatorios en materia minera y energética, asuntos ambientales, defensa y seguridad, y en la articulación entre los diferentes sectores. En ese marco, anunció que se modificará la Resolución 40537, sobre gas y mantos de carbón, para fortalecer la seguridad jurídica de las compañías y dar mayor claridad a las reglas de operación.
"Vamos a luchar contra la corrupción. Ningún trámite va a costar", manifestó la funcionaria al referirse a la transparencia en los procesos y a la prevención de irregularidades en la asignación de contratos.
El potencial nacional: no convencionales, Sirius y mantos de carbón
La ministra recordó que Colombia cuenta con recursos de gas natural y un potencial importante para ampliar la oferta: los yacimientos no convencionales podrían aportar entre 4.000 y 13.000 gigapies cúbicos de gas.
El proyecto Sirius, por su parte, tendría recursos estimados en 3.645 gigapies cúbicos, mientras que el gas asociado a mantos de carbón en Cesar se acercaría a los 832 gigapies cúbicos.