El fenómeno de El Niño de 2026 alcanzó niveles excepcionales y varios de los registros observados igualan o superan los máximos de episodios anteriores. El índice Niño 3.4 llegó a +3 °C a mediados de septiembre y los modelos proyectan que podría seguir aumentando hasta finales de año, cuando alcanzaría valores muy por encima del récord de 2015-2016.
Organizaciones como el servicio meteorológico del Reino Unido (Met Office) y la publicación especializada Carbon Brief reportan que las temperaturas del Pacífico ya llegaron a algunos de los valores más altos registrados durante episodios anteriores. En mediciones diarias, el episodio actual ya superó el de 2015; en promedios mensuales, los modelos proyectan que podría superar ampliamente los máximos previos.
Las cifras que igualan o superan a 2015
Una de las principales formas de medir la intensidad de El Niño es observar cuánto se aleja de lo normal la temperatura superficial del mar en la región Niño 3.4, ubicada en el Pacífico ecuatorial central. La comparación se hace con 2015 porque el episodio de 2015-2016 fue uno de los más intensos de la historia y marcó los valores de referencia en esa zona.
El 19 de septiembre la anomalía diaria en esa región llegó a 3,07 °C, prácticamente igual al récord de 3,08 °C registrado en 2015, según Carbon Brief. Para el Met Office, ese umbral ya se superó. El índice RONI, que compara la temperatura de Niño 3.4 con la del resto de los océanos tropicales, mostraba a mediados de septiembre una anomalía de alrededor de 2,5 °C.
En promedios mensuales, el último dato completo disponible, agosto de 2026, registró una anomalía de 2,45 °C. Ese valor ya está por encima del máximo mensual de casi todos los episodios anteriores, aunque todavía por debajo de los 2,75 °C de 2015-2016 y de los aproximadamente 2,7 °C del episodio de 1877-1878, según una reconstrucción histórica de Carbon Brief.
“Llevamos meses advirtiendo que el fenómeno de El Niño, que se está desarrollando, será un evento sin precedentes. El hecho de que ya haya superado los récords anteriores —y aún faltan varias semanas para que alcance su punto máximo a finales de este año— demuestra la magnitud de este El Niño”, dijo el profesor Adam Scaife, jefe de predicción a largo plazo del Met Office. El experto aclaró que los científicos todavía evalúan si los impactos serán proporcionales a su magnitud.
Los modelos apuntan a un fortalecimiento
El International Research Institute for Climate and Society (IRI), de la Universidad de Columbia, confirmó que el índice Niño 3.4 llegó a +3,0 °C a mediados de septiembre, un nivel que iguala el récord diario de 2015, aunque la comparación depende de la línea de base utilizada. Sus 22 modelos de pronóstico coinciden en que El Niño seguirá fortaleciéndose y mantendrá la categoría de “muy fuerte” durante el invierno de 2026-2027.
Los episodios de El Niño suelen alcanzar su máxima intensidad entre octubre y febrero. La probabilidad de que continúe se mantiene en 100 % hasta febrero de 2027 y luego disminuye hasta 61 % entre mayo y julio de ese año.
Carbon Brief recuerda que todos los episodios fuertes registrados se intensificaron después de mediados de septiembre. Sus 674 simulaciones proyectan un máximo mensual cercano a 4,1 °C a finales de año: el 80 % se ubica entre 3,4 °C y 4,6 °C y, en todos los casos, el máximo proyectado queda por encima del récord de 2015-2016, en unos 1,3 °C. Según esa publicación, el margen proyectado sería incluso mayor que toda la diferencia entre el El Niño más intenso y el quinto más intenso de los últimos 150 años.
Los 4,1 °C siguen siendo una proyección y no una temperatura observada. Carbon Brief advierte que ningún sistema de pronóstico ha sido validado frente a un evento de esta magnitud, precisamente porque nunca se ha observado uno así.
Un impulso más para la temperatura global
Los episodios intensos de El Niño suelen estar asociados a un aumento de la temperatura media global: el calor adicional que el océano libera a la atmósfera se propaga por el planeta y calienta otras cuencas oceánicas. Por eso, los episodios excepcionalmente intensos pueden contribuir a que se registren temperaturas globales récord el año siguiente a su máxima intensidad.
“Durante los grandes episodios de El Niño se libera una cantidad significativamente mayor de calor del océano a la atmósfera, lo que provoca un aumento de la temperatura media global, especialmente en el año siguiente al pico invernal. Por lo tanto, es muy probable que 2027 supere a 2024 como el año más cálido registrado y sea otro año en el que se superen temporalmente los +1,5 °C por encima del período preindustrial”, explicó el doctor Nick Dunstone, investigador del Met Office.
El análisis trimestral más reciente de Carbon Brief indica que 2026 se perfila como el año más cálido o el segundo más cálido registrado. La próxima actualización, a principios de octubre, analizará las implicaciones de un El Niño sin precedentes para 2027.