Momentos antes del clásico entre Atlético Nacional y Millonarios, el mediocampista James Rodríguez y el árbitro Wilmar Roldán se encontraron en el terreno de juego del estadio Atanasio Girardot y protagonizaron un abrazo con sonrisas, una escena que en pocos minutos circuló en redes sociales y desató todo tipo de comentarios entre los seguidores del fútbol colombiano.
El saludo dividió opiniones. Mientras algunos usuarios destacaron la cercanía y el respeto entre dos figuras de amplia trayectoria, otros cuestionaron la imagen al tratarse de un encuentro entre un jugador y un integrante del cuerpo arbitral: Roldán cumplía funciones como cuarto árbitro del compromiso, válido por la Liga BetPlay.
La relación entre ambos no es nueva. Han coincidido en distintos escenarios del fútbol colombiano e internacional durante varios años, en especial cuando el mediocampista hacía parte de manera habitual de la Selección Colombia en torneos oficiales.
La noche tenía, además, un ingrediente especial: los primeros minutos de James con la camiseta verdolaga ante su nueva afición. El 10 colombiano comenzó el partido como suplente, ingresó en el segundo tiempo y su ingreso generó una de las mayores ovaciones de la noche.
Estuvo cerca de volverse protagonista con un remate de tiro libre en los minutos finales, pero la defensa de Millonarios evitó que la jugada terminara en gol. El compromiso terminó empatado 1-1.
Más de 44.000 aficionados llegaron al Atanasio Girardot para presenciar el encuentro y ver por primera vez a Rodríguez con la camiseta verdolaga en ese escenario. El resultado no favoreció al local, pero la presencia del mediocampista fue uno de los grandes atractivos de la jornada.
El abrazo quedó, en todo caso, como una de las postales más comentadas del clásico, que volvió a poner a James en el centro de la conversación del fútbol colombiano.