Una fuerte tormenta golpeó el noreste de Estados Unidos con vientos intensos y lluvias torrenciales. El fenómeno dejó al menos un muerto, provocó inundaciones y afectó el servicio eléctrico de más de 130.000 usuarios.
La emergencia también alteró el transporte aéreo: cientos de vuelos fueron cancelados debido a las condiciones meteorológicas. Boston, Filadelfia y Nueva York estuvieron entre las ciudades afectadas.
El sistema, descrito como una tormenta tipo nor’easter, generó además fuertes oleajes en la costa. En Marshfield, Massachusetts, el agua cubrió a una persona mientras las olas golpeaban el litoral.
Las autoridades enfrentaron de manera simultánea los efectos de las lluvias, las inundaciones y los cortes de energía registrados en distintos puntos del noreste del país.