Foto: Official Welcome - President of the United States of America, Donald Trump / Wikimedia Commons
El Tribunal Supremo de Estados Unidos autorizó temporalmente a la Administración de Donald Trump a reactivar las deportaciones de algunos migrantes hacia terceros países y anunció que escuchará los argumentos sobre la legalidad de esta política en diciembre.
La decisión deja en suspenso los fallos de tribunales inferiores que exigían informar a los migrantes sobre el país al que serían enviados y permitirles impugnar el traslado antes de la expulsión.
La Administración Trump sostiene que la medida es necesaria para expulsar a personas con antecedentes penales. Los seis jueces que integran la mayoría conservadora votaron a favor del Gobierno, mientras que las juezas progresistas Sonia Sotomayor, Elena Kagan y Ketanji Brown Jackson se opusieron.
El alcance de la medida
El Gobierno había pedido al Supremo que autorizara las deportaciones al argumentar que la suspensión del programa constituía una “emergencia nacional” y limitaba su capacidad para expulsar a determinados migrantes.
Con el fallo, la Administración puede continuar por ahora con el programa y realizar deportaciones rápidas a países distintos al lugar de origen de los afectados. La política contempla destinos como Guinea Ecuatorial, donde algunos deportados fueron encapuchados, atados y golpeados por agentes de la Policía, según una investigación periodística citada en la fuente.
El Supremo escuchará los argumentos del caso en diciembre, antes de emitir una decisión definitiva sobre la legalidad de las deportaciones a terceros países.
Desde el regreso de Trump a la Casa Blanca, más de 25.000 migrantes han sido enviados a 29 terceros países, de acuerdo con datos recopilados por organizaciones y medios estadounidenses.