El escenario de grandes eventos Vive Claro Distrito Cultural completó su primer año de operación en Bogotá con más de 300.000 asistentes y más de 50 artistas sobre su tarima, un balance que lo consolidó como uno de los puntos clave de la capital para espectáculos masivos.
Durante esos doce meses pasaron por el recinto solistas y agrupaciones internacionales como Green Day, Guns N' Roses, Imagine Dragons, Linkin Park, Shakira, Blessd, My Chemical Romance y Ed Sheeran, además de eventos masivos como el Claro Fútbol Fest y Voces por la Vida. Más de 250 personas compraron entradas para al menos cinco conciertos en el lugar.
Público de otras ciudades y del exterior
La movilización de espectadores trascendió lo local. Según el balance del recinto, más del 25% de los asistentes provino de ciudades colombianas distintas de Bogotá, con presencia destacada de Medellín, Cali, Barranquilla, Soacha y Bucaramanga, y el 8% fue público internacional de Estados Unidos, Ecuador, Venezuela, Panamá y Costa Rica.
Impacto económico
En materia económica, la operación del Distrito Cultural aportó a la capital más de 36.000 empleos directos, indirectos e inducidos, generó más de $34.000 millones en impuestos y dejó una derrama turística superior a los $82.000 millones.
En el componente comercial e industrial, cada evento movilizó cerca de 620 trabajadores solo en el área de alimentos y bebidas: 250 en el servicio de bebidas y 370 en restaurantes. A lo largo del año se comercializaron más de 131.000 cervezas, 76.000 unidades de agua, 50.000 hamburguesas y más de 12.000 sándwiches.
Sostenibilidad y papel social
En febrero de 2026 el recinto obtuvo la Certificación Venue Sostenible, otorgada por BGreenly, y la certificación ORO de Evento Zero Waste, emitida por Global Zero Waste, con lo que se convirtió en el primer escenario tipo estadio de Suramérica en recibir este segundo reconocimiento.
Entre agosto de 2025 y agosto de 2026 el escenario procesó 87,98 toneladas de residuos sólidos bajo modelos de economía circular con aliados especializados: el 41% fue material aprovechable, el 32% coprocesable, el 18% madera y el 10% residuos orgánicos. En el mismo periodo se ejecutaron más de 80 horas de monitoreo de emisiones sonoras.
En lo social, el Distrito Cultural funcionó como centro de acopio y de voluntariado en alianza con la Presidencia de la República tras el terremoto del 10 de agosto, y coordinó la recolección de donaciones con la Fundación Juntos Se Puede después del sismo registrado en Venezuela.
El proyecto además consolidó una red comercial de 21 patrocinadores de sectores como tecnología, retail, aerolíneas y automotor, junto a 16 marcas con presencia física mediante stands y activaciones dentro de las instalaciones.