El proyecto de reforma tributaria que se debate en Colombia plantea aplicar la tarifa general del IVA de 19% a bienes y servicios culturales y recreativos que hoy están excluidos o cuentan con tratamientos tributarios preferenciales. Ese cambio podría terminar reflejándose en lo que paga el público por asistir al cine, a un concierto o a un festival.
¿Dónde se sentiría el ajuste?
En el cine, la medida podría traducirse en un alza de las entradas. En los conciertos y festivales, en cambio, el efecto principal sería en los costos de producción, que los organizadores tendrían que absorber o trasladar a la boletería.
El efecto final dependerá de dos decisiones de las empresas y los promotores: cuánto de esa carga asuman en sus cuentas y cuánto le cedan al consumidor en el precio de la entrada. No hay un número definido de incremento, pues la medida aún se discute.
Un sector con peso en la economía
La discusión llega cuando la economía cultural y creativa tiene un rol relevante en el país: según la Cuenta Satélite de Economía Cultural y Creativa del Dane, el sector generó $47,8 billones en 2025, equivale al 2,89% de la economía nacional y ocupó a 820.478 personas.
El texto del proyecto, sin embargo, mantiene una protección: deja excluido del IVA el arrendamiento de espacios destinados a exposiciones y muestras artesanales nacionales, incluidos los recintos donde se realizan eventos artísticos y culturales.
Ese margen significa que los organizadores de conciertos, festivales y otras actividades no tendrían que asumir un cobro adicional de IVA por alquilar escenarios y venues, lo que ayuda a contener parte del incremento en los costos de montaje.