El Gobierno Nacional puso en marcha el Plan de Choque en Salud, una estrategia extraordinaria y temporal para atender los reclamos de usuarios que enfrentan barreras de acceso al sistema. Entre enero y julio de 2026 se registraron más de un millón de quejas ante la Superintendencia Nacional de Salud, y el 93 % estuvo relacionado con dificultades para recibir servicios o tecnologías en salud.
La primera fase tendrá cobertura en todos los departamentos y priorizará a pacientes con riesgo vital o con posibilidad de perder de forma irreversible la respuesta terapéutica. En ese grupo están las personas con cáncer, trasplantes, enfermedades huérfanas, enfermedades neurodegenerativas, diabetes insulinodependiente y VIH.
También se atenderán casos con alta probabilidad de hospitalización y enfermedades que puedan causar una descompensación progresiva. El objetivo es hacer seguimiento individual desde la identificación del pendiente hasta la prestación efectiva del servicio.
Las cuatro etapas del plan
La estrategia contempla cuatro pasos: identificar el pendiente, gestionar la atención, entregar el medicamento o realizar el procedimiento y verificar que el paciente haya recibido efectivamente el servicio.
Según las cifras presentadas por el Gobierno, actualmente hay más de 700.000 usuarios con medicamentos pendientes y más de 300.000 pacientes con procedimientos pendientes.
Para enfrentar esta situación, el Ministerio de Salud implementará un mecanismo de compra de cartera dirigida para las EPS de ambos regímenes, con condiciones de 0 % de interés y un año de periodo de gracia.
La Superintendencia Nacional de Salud hará seguimiento especial a los casos y, junto con las entidades territoriales, instalará mesas regionales para comprobar que los pacientes reciban los servicios requeridos. El seguimiento general estará a cargo de una Mesa Técnica de Control integrada por el Ministerio de Salud, la Superintendencia y la Adres.