Colombia podría estar dejando de recaudar cerca de $1 billón en IVA por el tratamiento tributario de los paquetes internacionales de bajo valor. La estimación fue planteada por la Cámara Colombiana de Comercio Electrónico, que pidió al Gobierno revisar la interpretación aplicada a los envíos inferiores a US$200.
La cifra es preliminar y podría ser mayor. María Fernanda Quiñones, presidenta del gremio, señaló que el monto exacto debe establecerlo el Gobierno porque la autoridad aduanera tiene la información sobre el número y el valor de los paquetes que ingresan al país.
La discusión sobre los paquetes de menos de US$200
El debate se origina en la modalidad conocida como de minimis, bajo la cual determinados envíos provenientes de Estados Unidos pueden entrar sin el pago de aranceles y otros impuestos, de acuerdo con la interpretación que se ha hecho del Tratado de Libre Comercio entre Colombia y ese país.
La Cámara cuestiona que esa interpretación incluya el IVA. Según Quiñones, el texto del acuerdo no menciona expresamente ese impuesto, por lo que los paquetes podrían conservar la exención arancelaria, pero no necesariamente quedar excluidos del pago del IVA.
El crecimiento de plataformas como Temu y Shein hizo más visible el problema. La entidad considera que una modalidad pensada inicialmente para envíos ocasionales, como medicamentos o repuestos, se convirtió en una vía frecuente para las compras internacionales.
La Cámara también advierte que algunos usuarios podrían recibir varias unidades de una misma referencia en paquetes separados y luego revenderlas en Colombia. En su opinión, ese uso convertiría una figura destinada a envíos personales en un mecanismo para actividades comerciales.
“Esto no es una estructura argumentativa basada en el proteccionismo, sino en la paridad de cancha. Entendemos que estas plataformas están en la parrilla de oferta que el consumidor tiene a su disposición, y está bien que así sea, es el mercado. Pero compitamos con las mismas reglas todos, por lo menos paguemos todos IVA”, afirmó Quiñones.
El reclamo por condiciones iguales de competencia
La propuesta del gremio no busca impedir la operación de las plataformas internacionales. Su planteamiento es que los productos vendidos por esos canales tengan un tratamiento tributario comparable con el de las mercancías importadas tradicionalmente por empresas colombianas.
Mientras un importador nacional debe asumir el IVA y otros requisitos para comercializar sus productos, algunos paquetes enviados directamente al consumidor podrían quedar por fuera del impuesto bajo la interpretación actual. La Cámara considera que esa diferencia afecta especialmente a sectores como las confecciones y a las pequeñas y medianas empresas.
La entidad pidió que la DIAN pueda cobrar el IVA correspondiente y que el cálculo recaiga sobre las plataformas, en lugar de los operadores logísticos que reciben los paquetes. Quiñones sostuvo que el cambio no necesariamente exigiría modificar el TLC, porque el acuerdo no menciona de forma expresa el impuesto.
La presidenta de la Cámara aseguró que otros países también han revisado el tratamiento de los envíos de bajo valor ante el aumento de las compras provenientes del exterior. Para el gremio, el Gobierno debe medir el impacto fiscal y definir si la interpretación actual mantiene condiciones equilibradas para el comercio.
La discusión ocurre mientras el comercio electrónico colombiano continúa creciendo. Según la Cámara, el sector aumentó 31 % en el último trimestre y el valor promedio de las compras disminuyó, una señal que la entidad relaciona con la incorporación del comercio digital a las compras cotidianas.