La familia de Blanca Emeria Pardo Rosero, una campesina de 72 años, pide respuestas a las autoridades por su muerte en la vereda Plazuelas, del municipio de San Bernardo, Nariño. La mujer fue encontrada con vida y gravemente herida el 29 de agosto de 2026, después de salir a recoger leña, y murió al día siguiente en un hospital de Pasto.
Sus hijos sostienen que Blanca habría sido víctima de un ataque sexual. También aseguran que, más de un mes después de los hechos, no han recibido la necropsia ni una explicación clara sobre las circunstancias de su muerte.
La encontraron cerca del lugar donde recogía leña
El 29 de agosto, Blanca salió de su casa con una ruana y un machete para recoger madera en un potrero cercano. Un vecino la vio caminar hacia esa zona, pero no regresó. Horas después, una de sus hijas la encontró tendida cerca del lugar, sin ropa y con múltiples heridas. Aunque estaba con vida, repetía: “No quiero. No quiero”.
Los vecinos pidieron ayuda en el centro de salud de Belén, ubicado a unos 10 minutos del sitio. Según Jenny Pardo, hija de la víctima, les respondieron que no podían enviar una ambulancia. La atención llegó desde San Bernardo, a unos 45 minutos, mientras la comunidad improvisaba una camilla con cobijas y palos para trasladarla.
En el primer centro médico intentaron estabilizarla, pero por la gravedad de su estado fue remitida a un hospital de Pasto. Jenny Pardo relató que los médicos hablaron de una hipotermia severa y que observaron rasguños, golpes en la espalda y signos de mordeduras. También indicó que el personal que atendió a su madre le habló de un posible abuso sexual.
La familia reclama avances de la investigación
Jenny Pardo viajó desde Bogotá para acompañar a su madre, quien llegó inconsciente y entubada al hospital. Blanca murió el 30 de agosto, pese a los esfuerzos médicos para elevar su temperatura y mejorar la perfusión de sus órganos.
La familia afirma que la Fiscalía recogió el celular, la ropa y la ruana de Blanca, pero cuestiona que no le haya comunicado avances. “Nadie nos dice nada”, dijo Jenny Pardo, quien pidió investigar lo ocurrido y encontrar a los responsables.
El caso comenzó a recibir mayor atención pública después de una entrevista con el abogado Juan José Castro, difundida en su pódcast, y de varias publicaciones en redes sociales. Tras esa divulgación, el ministro de Justicia, Iván Cancino, pidió esclarecer los hechos con celeridad y rigor. “Ninguna víctima puede quedar en el olvido y ningún crimen debe quedar impune”, señaló.
La familia también reclama que se observe la violencia que afecta a mujeres mayores en zonas rurales, donde el aislamiento y las dificultades para acceder a protección pueden agravar su vulnerabilidad. Sus seis hijos aseguran que mantendrán la exigencia de justicia y de respuestas sobre la muerte de su madre.