El Gobierno de Colombia espera la confirmación del beneplácito del Reino Unido para oficializar el nombramiento de Miguel Uribe Londoño como embajador extraordinario y plenipotenciario en Londres, el último paso antes de que la designación entre en vigencia.
La solicitud fue remitida por la Cancillería el 20 de agosto de 2026 y, según el Ministerio de Relaciones Exteriores, los trámites de acreditación ante gobiernos extranjeros suelen tardar entre varias semanas y un par de meses, dentro de los protocolos habituales de las misiones bilaterales.
La designación cuenta con la plena confianza del jefe de Estado, Abelardo De La Espriella, quien respaldó la idoneidad de Uribe Londoño para liderar la representación del país en Europa.
Las prioridades del designado
Uribe Londoño ha manifestado que su gestión en Londres se concentrará en dos frentes: reactivar las conversaciones institucionales al más alto nivel político entre Colombia y Reino Unido y revisar, con una mirada técnica, los esquemas que permitan recuperar la exención del visado para los colombianos que ingresan al territorio británico.
Otras misiones en revisión
El trámite en Londres coincide con la revisión del beneplácito para otra postulación de alta relevancia: la del exsenador del Centro Democrático Carlos Felipe Mejía, propuesto para la embajada de Colombia ante España. Esa designación, remitida igualmente en los últimos meses, busca consolidar la cooperación bilateral y la articulación de apoyos institucionales con el Estado español.
A pesar de los cuestionamientos que sectores de la izquierda parlamentaria en España han formulado frente a la figura de Mejía —acusaciones que se atribuyen a esos sectores y no cuentan con decisión——, la delegación colombiana en Madrid mantiene el trabajo en terreno: la cónsul general, Paula Estrada, y su equipo técnico lideran la coordinación de asistencia humanitaria e inversiones para la atención de las emergencias registradas tras el reciente sismo del 10 de agosto.
En esa misma revisión de misiones también se anuncia la designación de Juan Carlos Vélez Uribe como embajador de Colombia en Ecuador.
El Gobierno reafirma la solidez del servicio exterior para representar los intereses del Estado en las capitales europeas, con el fortalecimiento de los lazos comerciales, el rigor diplomático y la defensa de la soberanía nacional como prioridades.