El barrio Obrero de Cali convirtió parte de sus calles en un recorrido patrimonial dedicado a la salsa, la memoria de sus habitantes y los oficios que durante décadas le dieron identidad al sector. La intervención reúne murales, espacios culturales, talleres, salsotecas y emprendimientos que buscan atraer tanto a caleños como a visitantes.
El proyecto, conocido como el Bulevar de la Salsa, transformó seis cuadras dispuestas en forma de T, entre sectores que conectan lugares como La Matraca y Pa’ Borojol. Se ampliaron andenes, se instalaron nuevos adoquines, se soterraron redes de servicios públicos y se incorporaron paisajismo y mobiliario inspirado en la cultura salsera.
Murales, esculturas y espacios de memoria
La obra tuvo una inversión de $20.000 millones y contempla 72 murales y 12 esculturas. Las fachadas recuerdan a músicos, bailarines, sastres y personajes relacionados con la historia cultural de Cali. Las esculturas, seleccionadas mediante un comité curatorial comunitario, estarán distribuidas en bloques dedicados a Puerto Rico, Cuba, cantantes y figuras de otras épocas.
El recorrido patrimonial puede visitarse de forma gratuita durante las 24 horas del día. Está compuesto por 117 predios, de los cuales más del 40 % tiene una vocación directamente relacionada con la salsa. La subterranización de las redes eléctricas también permitió despejar el paisaje de cables aéreos.
La comunidad participa en la conservación de la memoria del barrio a través de murales, guianzas patrimoniales y actividades formativas. Algunas obras incluyen códigos QR con contenidos de realidad aumentada, mientras que colegios públicos del sector promueven que sus estudiantes conozcan y expliquen la historia del Obrero.
Salsotecas, talleres y oficios tradicionales
El sector reúne lugares dedicados a la música y al baile, como el Museo de la Salsa, Cali Vynil, Aterrizaje 3, Borondo Oper, Barola, La Matraca, La Selecta y Senegal Salsoteca. También conserva talleres de calzado para bailarines, sastrerías y academias como Nuestra Herencia y Zúmbale, donde se forman nuevas generaciones en el estilo de salsa caleña.
El Centro Cultural de la Salsa, con 1.300 metros cuadrados, funciona como espacio para encuentros, ensayos, talleres de baile y actividades deportivas. En ese lugar también se construye la Primera Biblioteca Cultural de la Salsa.
La renovación incluyó la siembra de más de 80 especies nativas y 4.000 plantas ornamentales alrededor de 104 árboles. Para los habitantes y gestores culturales, la transformación busca recuperar la relación de la comunidad con el barrio sin convertirlo en una escenografía desligada de su vida cotidiana.
Una agenda cultural que continuará durante el año
Las secretarías de Cultura y Turismo programan activaciones de danza, música y formación cada quince días. También se realizan actividades como los Lunes de Zapatero y encuentros en establecimientos tradicionales del sector.
La Semana del Patrimonio está prevista entre el 24 de octubre y el 1 de noviembre, con conversatorios y talleres abiertos al público. El Festival Mundial de Salsa tendrá una parada en el barrio en noviembre, mientras que durante la Feria de Cali regresarán actividades relacionadas con los antiguos aguaelulos y la Calle de la Feria.
El proceso de renovación comenzó con la demolición de vías, andenes y redes el 10 de julio de 2025. Las obras de infraestructura terminaron durante el primer semestre de 2026 y luego avanzaron las intervenciones artísticas y culturales junto con los vecinos.