El cantante barranquillero Álvaro Pava Angulo, conocido artísticamente como Alvarito Pava, murió el viernes 9 de octubre a los 65 años en Monterrey, México. El artista permanecía hospitalizado en una unidad de cuidados intensivos y residía en esa ciudad desde hacía 18 años.
Pava hacía parte de la Sonora Dinamita, agrupación que confirmó su fallecimiento con un mensaje en el que destacó su voz y el legado que dejó en la música tropical. La información sobre su estado de salud indica que habría sufrido una neumonía que le provocó un paro cardiorrespiratorio.
La noticia produjo mensajes de pesar entre sus colegas. El cantante Checo Acosta recordó a Pava como un amigo y como un representante de la cultura musical colombiana.
Una carrera ligada a la música del Caribe
Álvaro Pava nació en el barrio Cevillar de Barranquilla y comenzó su trayectoria profesional a los 16 años, cuando ingresó a la agrupación del maestro Adolfo Echeverría. En esa etapa interpretó canciones como El guayabo y Julio Calderón, además de participar en los coros de Inmaculada.
En 1985 se integró a la orquesta de Germán Carreño, con la que ganó reconocimiento por interpretaciones como Salón burrero y La rabiosa. También estuvo vinculado a Los Titanes, bajo la dirección de Alberto Barros, Fruko y sus Tesos, Los Tupamaros, Los Latin Brothers y la Sonora del Caribe.
El escenario que compartió con Héctor Lavoe
Uno de los episodios más recordados de su carrera ocurrió en agosto de 1986, cuando acompañó como corista a Héctor Lavoe durante la presentación del salsero puertorriqueño en el estadio Romelio Martínez de Barranquilla. En ese concierto también participó Carlos Piña.
Durante sus años en México, Pava continuó activo en los escenarios con la Sonora Dinamita. Allí interpretó distintos temas bailables, entre ellos una versión en ritmo de cumbia de Mil horas, canción del músico argentino Andrés Calamaro.