Dos meses después del sismo del 10 de agosto, Cali ha entregado 9.100 apoyos económicos a familias afectadas y mantiene la evaluación de miles de estructuras para definir demoliciones, reparaciones y obras de reconstrucción. El universo de damnificados llega a 21.000 familias, por lo que aún están pendientes otros 12.000 pagos.
Ricardo Peñuela, secretario de Gestión del Riesgo de Emergencias y Desastres, explicó que se adelanta un convenio con el Programa Mundial de Alimentos para entregar tarjetas prepagadas destinadas a la compra de alimentos para los hogares afectados.
Evaluación de daños y demoliciones
De los 14.400 reportes ciudadanos recibidos, la Alcaldía ha visitado 5.000 estructuras en la primera fase de evaluación y cerca de 2.000 en la segunda. Los análisis están a cargo de ingenieros estructurales y patólogos.
La estimación de daños y pérdidas asciende a $9,6 billones e incluye afectaciones en estructuras gubernamentales, pérdidas laborales y otros impactos derivados de la emergencia.
El Consejo Estatal de Gestión del Riesgo aprobó la demolición de 60 inmuebles: 30 casas y 30 edificios. Actualmente hay cinco frentes de trabajo activos y la administración espera abrir entre 10 y 20 más durante la próxima semana.
El Fondo Milagro y el Consorcio Recuperando Colombia apoyarán el pago y la ejecución de las demoliciones restantes, según explicó el funcionario.
Chiminangos requiere revisar 288 torres
Chiminangos, al igual que Cuarto de Legua, La Flora y sectores de las comunas 17, 19 y 2, presentó afectaciones importantes. En el caso de Chiminangos, la Alcaldía debe revisar una a una 288 torres construidas con sistemas antiguos y sin las condiciones de una norma sismorresistente.
Peñuela señaló que el sismo agravó los problemas de esas edificaciones, incluidos riesgos asociados con las escaleras y el acceso. La administración busca definir una ruta jurídica y presupuestal para reparar los daños que impidan la habitabilidad.
Lecciones y próximos pasos
Entre las prioridades identificadas están completar la evaluación de las edificaciones vulnerables, actualizar la microzonificación sísmica, incluir zonas de expansión en los mapas de riesgo e instalar sensores y sistemas de alerta temprana.
También se busca fortalecer los equipos de la Defensa Civil, la Cruz Roja y los Bomberos, además de mejorar la capacidad de respuesta para la entrega de ayudas humanitarias.
La Alcaldía ha solicitado apoyo a la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres y estudia decretos y actos legislativos que permitan acelerar la reconstrucción. Peñuela pidió a propietarios, copropietarios y aseguradoras avanzar con agilidad en la fase de diagnóstico de reforzamientos y reparaciones.
El objetivo de la administración es que antes de finalizar el año se coloque el primer ladrillo de la reconstrucción, aunque el secretario advirtió que la recuperación será un proceso prolongado y requerirá la participación de las entidades públicas, los propietarios y las aseguradoras.