Viajar podría ser una experiencia con menos filas y menos documentos físicos durante los próximos años. Líderes de la industria turística reunidos en la Cumbre Mundial del Consejo Mundial de Viajes y Turismo anticiparon que la identidad digital, la biometría y la inteligencia artificial tendrán un papel cada vez mayor en los aeropuertos.
Paul Griffiths, director ejecutivo de Dubai Airports, afirmó que el pasaporte dejará de ser imprescindible para viajar en los próximos cinco años. Su planteamiento apunta a que los registros biométricos permitirán identificar a los pasajeros y facilitar su tránsito por las terminales.
Tecnología para agilizar la operación
La transformación prevista también contempla una mayor conectividad aérea y el fortalecimiento de las alianzas público-privadas entre países. Gloria Guevara, presidenta y consejera delegada del Consejo Mundial de Viajes y Turismo, presentó estas prioridades junto con otras relacionadas con la prevención de crisis como la pandemia de covid-19, la atracción y retención de talento, el aumento de las inversiones y la adopción de operaciones más sostenibles.
La inteligencia artificial y el análisis de datos ya tienen aplicaciones concretas en las aerolíneas. Estas herramientas se utilizan para reducir costos y definir qué alimentos ofrecer a bordo según las nacionalidades de los pasajeros, con el objetivo de disminuir el desperdicio de comida.
El sector también enfrenta el reto de responder a la masificación de los destinos turísticos y de mejorar su capacidad operativa. Según la información presentada en la cumbre, la industria representa cerca del 10 % del producto interno bruto mundial, por lo que sus decisiones pueden tener efectos amplios en la movilidad y en los servicios para los viajeros.