Microsoft anunció el Maia 300, su nueva generación de chips personalizados para inteligencia artificial, y señaló que prevé desplegar potencialmente más de un millón de unidades el próximo año para respaldar sus servicios internos.
El procesador está diseñado para tareas como la programación y la ejecución de operaciones empresariales complejas. Su generación anterior ya procesa modelos propios de Microsoft y modelos de OpenAI ofrecidos mediante la nube Azure.
Un diseño basado en chiplets
El Maia 300 utiliza un procesador central compuesto por chiplets, es decir, componentes especializados integrados en un mismo sistema. Los destinados a las funciones informáticas principales emplean tecnología de fabricación de 2 nanómetros de Taiwan Semiconductor Manufacturing.
Otros chiplets, encargados de trasladar datos entre el procesador y distintos puntos del sistema, utilizan una tecnología de 3 nanómetros, de menor costo.
Los procesadores se instalarán en racks de 96 chips con un consumo aproximado de 167 kilovatios. Como referencia, los racks GB300 de Nvidia, equipados con 72 GPU, consumen alrededor de 142 kilovatios.
Microsoft afirmó que el Maia 300 proporcionará cerca de 40 % más de computación útil por megavatio que los “sistemas líderes basados en GPU”, aunque no especificó cuáles equipos utilizó para establecer la comparación.
“Básicamente, ofrece más inteligencia por cada vatio, cada dólar y cada byte de memoria gracias a la optimización de todo el sistema”, explicó Rani Borkar, presidenta de sistemas de hardware e infraestructura de Azure.
La compañía también anunció que comenzará implementaciones de varios gigavatios del Maia 300 a partir del próximo año. Microsoft ha indicado que espera destinar más de 175.000 millones de dólares a gastos de capital durante este año natural.