Cerca de 800 metros de la vía entre Turbo y el corregimiento de Nuevo Antioquia, en Urabá, resultaron afectados tras el terremoto de magnitud 7,7 registrado en Panamá. El movimiento provocó una deformación del terreno que también generó daños en viviendas e infraestructura del sector.
De acuerdo con el Departamento Administrativo de Gestión del Riesgo de Desastres de Antioquia (Dagran), la afectación estaría relacionada con la reactivación de diapiros de lodo después del sismo. La entidad dispuso maquinaria amarilla y acompañamiento técnico para atender la emergencia y reducir los riesgos.
En la zona trabajan una motoniveladora, un vibrocompactador, volquetas y una retroexcavadora. Además, otra retroexcavadora de 20 toneladas se dirige al lugar para reforzar las labores de intervención.
El Dagran coordina las acciones con las autoridades del territorio y cuenta con el acompañamiento de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD). El objetivo es evaluar las condiciones del terreno, avanzar en la rehabilitación del tramo y contribuir al restablecimiento de la movilidad.
Daños reportados en Panamá
El terremoto dejó al menos 27 personas heridas, todas con lesiones leves según el Sistema Nacional de Protección Civil de Panamá. También se reportaron daños en viviendas, centros educativos, hospitales, iglesias, edificios gubernamentales, puentes y carreteras.
Las autoridades panameñas registraron más de 100 réplicas, incluida una de magnitud 6. Los mayores daños se concentraron en las provincias de Los Santos, Herrera, Veraguas y Coclé, mientras el canal de Panamá continuó operando con normalidad. El aeropuerto de Tocumen tuvo un cierre temporal y varios vuelos fueron desviados.