Un terremoto de magnitud 7,7 registrado el 9 de octubre en Panamá provocó daños en 31 viviendas de Turbo y Necoclí, municipios del Urabá antioqueño. El Departamento Administrativo de Gestión del Riesgo de Antioquia, Dagran, verificó las afectaciones y coordinó la respuesta con las autoridades locales.
En Turbo, 15 viviendas de la vereda Tío López quedaron inhabitables. El municipio también reportó daños en la vía Currulao–Nuevo Antioquia, los puentes La Mica y Galilea y dos centros educativos.
En Necoclí fueron afectadas 16 viviendas en jurisdicción del corregimiento de Las Changas y la vereda Bella Vista. En esta última zona se registró el colapso de una vivienda.
Como medida preventiva, las familias de las 31 viviendas fueron evacuadas y permanecen en un albergue temporal dispuesto por las autoridades. La Gobernación de Antioquia anunció acompañamiento técnico para evaluar los daños y atender las necesidades de las personas damnificadas.
Maquinaria fue enviada para mitigar los riesgos
El Dagran dispuso una motoniveladora, un vibrocompactador, volquetas y una retroexcavadora para intervenir las zonas afectadas. Además, una retroexcavadora de 20 toneladas fue enviada al área y se esperaba que comenzara a operar entre el lunes y el martes 13 de octubre.
Parte de la maquinaria fue desplegada en la vía Currulao–Nuevo Antioquia, donde las labores se realizan de manera coordinada con el Invías. Las autoridades departamentales también trabajan con la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres en la evaluación del terreno, las viviendas y las medidas necesarias para rehabilitar el tramo vial.