La Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) imputó a antiguos integrantes de los bloques Sur y Oriental de las Farc por crímenes de guerra y de lesa humanidad cometidos contra los pueblos indígenas Nükak, Korebajü, Siona, Hitnü y Jiw.
La decisión hace parte del caso 09, que investiga las atrocidades cometidas contra comunidades étnicas durante el conflicto armado. La investigación estableció que la guerrilla impuso su autoridad mediante asesinatos, desapariciones forzadas, torturas, desplazamientos y persecuciones contra líderes y comunidades.
Violencia y afectaciones en los territorios ancestrales
El expediente también documentó el uso de minas antipersonal y ataques indiscriminados, incluida la voladura de oleoductos que provocó graves daños ambientales en territorios ancestrales.
Para la JEP, los hechos no afectaron únicamente a víctimas individuales. Los patrones de violencia comprometieron la supervivencia física, cultural y espiritual de pueblos enteros, además de destruir formas de gobierno propio y alterar tradiciones ancestrales.