La poeta colombiana Piedad Bonnett ganó este martes el XXIII Premio Internacional Federico García Lorca por el conjunto de su obra poética y su aporte a la literatura en lengua española. La autora recibió la noticia con sorpresa y dijo sentirse especialmente emocionada por tratarse de un galardón que antes obtuvo una extensa lista de poetas reconocidos.
“Estoy un poco atónita, la verdad, porque me acabo de ganar otro premio hace menos de un mes. Estoy asombrada, pero sobre todo me emociona mucho este premio porque es el García Lorca”, afirmó Bonnett en declaraciones citadas en la fuente.
El jurado valoró su capacidad para abordar asuntos sensibles y difíciles con una escritura sencilla. Desde la publicación de De círculo y ceniza, en 1989, su obra ha sido reconocida por una poesía de tono emocional, vital e intelectual.
Bonnett señaló que los temas de sus libros han cambiado con el paso del tiempo. En su obra aparecen la infancia, el amor, el consumismo, los viajes, el maltrato, la ciudad y la muerte, un asunto que, según explicó, siempre ha estado presente en su mirada sobre la vida.
La autora también defendió la lentitud como una forma de resistencia frente a un mundo ruidoso. A su juicio, ese ritmo le permite preservar la atención necesaria para observar y escribir.
Nacida en Amalfi, Antioquia, en 1951, Bonnett es licenciada en Filosofía y Letras y fue reconocida con el Premio Nacional de Poesía de Colombia en 1994. Su producción incluye libros de poemas, novelas y obras de teatro.
Entre sus obras más conocidas está Lo que no tiene nombre, publicado en 2013, un relato testimonial sobre el duelo y la salud mental a partir de la muerte de su hijo Daniel. También ha publicado novelas como Después de todo, Siempre fue invierno y El prestigio de la belleza.
El Premio Internacional Federico García Lorca fue creado en 2004 y se entrega anualmente. Además de la dotación económica de 20.000 euros, contempla la edición de una antología poética y la realización de jornadas literarias dedicadas a la obra de la persona ganadora.
Bonnett consideró que los reconocimientos recientes pueden ayudar a que lectores de otros países conozcan la producción literaria colombiana, especialmente la poesía.