La tecnología puede contribuir a enfrentar varios problemas del sistema de salud colombiano, pero no resolverá por sí sola las dificultades financieras, territoriales, regulatorias y de acceso que afectan la atención. Esa fue una de las conclusiones del panel “Los 4 Retos Críticos de la Salud”, realizado en Bogotá durante el Doctoralia Connect 2026.
En el encuentro participaron Alejandro Gaviria, exministro de Salud; Martha Lucía Ospina Ramírez, presidenta ejecutiva de la Red Hospitalaria Méderi; Julián Alfredo Fernández Niño, exsubsecretario de Salud Pública de Bogotá, y Jorge Toro, director ejecutivo de la Unión de IPS de Colombia.
Sistemas que puedan comunicarse
Uno de los principales desafíos es lograr que las plataformas y sistemas de información intercambien datos de manera efectiva. Para los expertos, la transformación digital debe superar el uso aislado de videollamadas y avanzar hacia la integración de los procesos clínicos y administrativos.
Martha Lucía Ospina Ramírez advirtió que las consultas realizadas durante la pandemia fueron, en muchos casos, episodios independientes y que un hospital digital no se define únicamente por tener una historia clínica electrónica.
Una mayor interoperabilidad facilitaría el acceso a la información médica y podría reducir barreras geográficas en zonas con escasez de especialistas. En ese escenario, la telemedicina, el internet de las cosas y otras herramientas digitales tendrían un papel de apoyo en la atención.
Inteligencia artificial y sostenibilidad
La inteligencia artificial ofrece posibilidades para apoyar diagnósticos y automatizar tareas, aunque su aplicación debe mantener al profesional de la salud en un lugar central. Julián Alfredo Fernández Niño señaló que, si el médico pierde una función significativa dentro del proceso, también se debilita el valor de la medicina.
La discusión también incluye la sostenibilidad financiera del sistema, el flujo de recursos, la conciliación de deudas y las condiciones económicas de los prestadores. Sin una base financiera estable, las herramientas digitales no podrían mantenerse de forma adecuada.
A estos asuntos se suman el fortalecimiento de la salud pública y la prevención, la coordinación entre prestadores públicos y privados y la creación de reglas que brinden seguridad jurídica. La tecnología, concluyeron los participantes, puede ser un instrumento de transformación si se integra a una política de atención centrada en el paciente.