Un derrumbe en una mina artesanal de oro en Iscuandé, Nariño, dejó 14 personas fallecidas y siete heridas, algunas de ellas de gravedad. Cerca de 30 personas realizaban labores mineras cuando ocurrió la emergencia.
Las autoridades advirtieron que el número de víctimas podría aumentar mientras avanzaban las labores de búsqueda y recuperación. Los organismos de socorro y la Agencia Nacional de Minería participaron en la atención de la emergencia.
Rescate condicionado por la seguridad de la zona
Durante la tarde, los equipos de emergencia trabajaron en la recuperación de los cuerpos y en la atención de los sobrevivientes. Sin embargo, el ingreso del personal estuvo condicionado por las condiciones de seguridad del sector.
La Agencia Nacional de Minería manifestó su disposición técnica y operativa para apoyar el operativo una vez se garantizara el ingreso seguro de los equipos. La Defensoría del Pueblo alertó sobre la presencia de grupos armados ilegales y pidió proteger a los organismos de socorro y al personal humanitario.
Pedido para formalizar la minería en Nariño
Tras la tragedia, el gobernador de Nariño pidió al Gobierno Nacional avanzar en una estrategia de formalización minera para el departamento. La solicitud busca mejorar las condiciones en que se desarrollan estas actividades y prevenir nuevos accidentes.
El derrumbe de Iscuandé se suma a otro colapso minero ocurrido recientemente en Nariño. Según el balance citado en la fuente, ambos hechos dejan 27 personas fallecidas en menos de tres meses.