La Asociación Nacional de Alumbrado Público y Ciudades Inteligentes (ANAP) destacó la respuesta de Cali y de Emcali tras el terremoto ocurrido el 10 de agosto. Según el balance citado por el gremio, cerca del 96 % de los usuarios recuperó el servicio de energía en menos de 24 horas.
El movimiento telúrico afectó distintos componentes de la infraestructura eléctrica. Para la ANAP, la recuperación evidenció la importancia de contar con protocolos de atención y con equipos técnicos capaces de restablecer servicios esenciales durante situaciones extraordinarias.
Armando Gutiérrez Castro, presidente de la asociación, resaltó la gestión adelantada en Cali y señaló que la preservación de la infraestructura, el profesionalismo de los equipos y la capacidad operativa son determinantes para mantener el funcionamiento de la ciudad durante una emergencia.
El reto de modernizar el alumbrado
El sistema de alumbrado público de Cali está compuesto por aproximadamente 186.000 luminarias. De ese total, cerca del 30 % cuenta con tecnología LED, por lo que la renovación del sistema sigue siendo uno de los principales desafíos para la ciudad.
La ANAP considera que esa modernización puede aportar a la eficiencia energética y facilitar la incorporación de soluciones inteligentes en la infraestructura urbana. El proceso también tiene una dimensión ambiental, debido a la necesidad de reducir el consumo y mejorar la operación de la red.
La recuperación de sectores priorizados después del terremoto puso de relieve el papel del alumbrado público en las labores de emergencia y reconstrucción. Las intervenciones sobre postes, cableado y luminarias ayudan a mejorar las condiciones de movilidad y seguridad en las zonas afectadas, además de facilitar el trabajo de los equipos encargados de la recuperación.
El gremio pidió a las administraciones territoriales dar prioridad a la modernización de sus sistemas de iluminación y al uso de tecnologías inteligentes. A su juicio, una infraestructura eléctrica fortalecida mejora la capacidad de respuesta ante emergencias y contribuye a construir ciudades más seguras y sostenibles.