Carlos Roberto Pombo Urdaneta recibió el Premio Gonzalo Jiménez de Quesada 2026, una distinción concedida por la Sociedad de Mejoras y Ornato de Bogotá a personas e instituciones que contribuyen al progreso y bienestar de la capital. La ceremonia se realizó el pasado miércoles en el Museo del Chicó.
El reconocimiento destaca una trayectoria dedicada al estudio de Bogotá, la defensa de su patrimonio natural, arquitectónico y cultural, y la promoción de una ciudadanía más activa. El premio fue instituido en 1938, durante el IV Centenario de la fundación de la ciudad, y también ha sido entregado a figuras como Agustín Nieto Caballero, Germán Arciniegas y Fernando Botero.
Una trayectoria entre la arquitectura y la gestión pública
Pombo se formó como arquitecto en la Pontificia Universidad Javeriana y posteriormente cursó maestrías en Ciencia Política y Finanzas. En sus primeros años profesionales estuvo al frente de la División de Investigaciones del IGAC, experiencia que le permitió conocer de cerca las desigualdades del país y las dificultades de distintas regiones, incluida Bogotá.
A lo largo de su carrera ocupó cargos como director de Planeación Distrital, secretario de Obras Públicas de Cundinamarca, presidente del Consejo Territorial de Planeación Distrital y presidente de la Sociedad de Mejoras y Ornato de Bogotá.
En 1975, mientras trabajaba en el barrio Meissen, en Ciudad Bolívar, fundó junto con el párroco del sector la primera Casa del Pueblo. Años después, en 1998, creó la Fundación Amans Urbem, enfocada en la relación de los ciudadanos con la ciudad.
Defensa del patrimonio y participación ciudadana
Desde la Sociedad de Mejoras y Ornato, Pombo ha promovido la protección de la Sabana, las fuentes de agua y el paisaje urbano, además de cuestionar el crecimiento desordenado y las obras que afectan la identidad de Bogotá.
También ha impulsado proyectos como Construyendo Civilidad–Cátedra Bogotá y la plataforma DATACIVILIDAD, con los que busca fortalecer la participación informada de la sociedad civil en las decisiones que afectan a la capital.
Pombo ha resumido parte de esa preocupación con una frase: en Bogotá hay más ciudad que ciudadanía. Su propósito, reiterado durante el discurso de agradecimiento, es que la capital deje de ser una tierra de nadie y se convierta en una tierra de todos.
Su trabajo también se ha extendido a otras regiones. Como presidente de la Federación Nacional de Sociedades de Mejoras, participó en una jornada en San Sebastián de Mariquita, Tolima, para compartir experiencias y promover la recuperación de este tipo de organizaciones.
Además de su labor institucional, ha escrito libros como Génesis de la democracia local en Colombia y la planeación participativa, Discordia y progreso, Construyamos civilidad, Demografía, violencia y urbanización y Bogotá asediada siglo XIX.
Para Pombo, el urbanismo debe integrar la economía, la cultura, la historia y la solidaridad. Su eje de trabajo, según la trayectoria reconocida por la institución, es mejorar la calidad de vida y fortalecer los vínculos entre quienes habitan la ciudad.