La Secretaría de Planeación de Chía ratificó la licencia para levantar una vivienda de 1.432,52 metros cuadrados en el proyecto Encenillos de Sindamanoy, en la vereda Yerbabuena. La decisión quedó contenida en la Resolución 7855 del 22 de octubre, con la que la entidad resolvió la apelación interpuesta por residentes del sector.
El permiso original se había expedido el 16 de julio a favor de Inversiones El Antiguo Darién S.A.S. bajo la denominación de 'vivienda unifamiliar en condominio'. Tras los reclamos, el municipio mantuvo la licencia pero precisó la figura: es una 'vivienda del propietario – vivienda unifamiliar'. El proyecto contempla una casa de dos niveles y una edificación para portería y cuartos técnicos.
Qué no podrá hacerse con esta licencia
El cambio no es solo de rótulo. La resolución impide usar este permiso para desarrollar varias viviendas, subdividir el lote, crear un régimen de propiedad horizontal nuevo o intervenir bienes comunes y redes privadas por fuera de las autorizaciones exigibles. En la práctica, la autoridad cierra la puerta a que la licencia se convierta en un desarrollo residencial múltiple dentro del condominio.
Planeación también negó revocar por completo el permiso y sostuvo las condiciones sobre protección hídrica, conservación de cobertura vegetal, manejo de residuos, compensaciones ambientales y los permisos previos que deben tramitarse antes de intervenir el predio. La obra no puede iniciar mientras la licencia no quede en firme.
Hubo un ajuste relevante: las recomendaciones de la Corporación Autónoma Regional — cerramientos permeables al paso de fauna, cercas vivas en los límites con áreas boscosas y restauración de corredores ecológicos — dejaron de ser condicionamientos de la licencia y quedaron como recomendaciones dirigidas al titular. La resolución aclaró, no obstante, que los permisos ambientales aplicables siguen vigentes y que la decisión no habilita obras anticipadas.
Los vecinos pidieron, además, revocar el permiso, practicar nuevas pruebas técnicas e instalar una audiencia de contradicción, sin éxito: la Secretaría consideró suficientes los documentos urbanísticos, ambientales y prediales del expediente. Contra la Resolución 7855 no cabe otro recurso en sede administrativa. El expediente será devuelto a la Dirección de Urbanismo una vez la decisión quede ejecutoriada, y las personas afectadas aún podrían llevar el caso al contencioso-administrativo.
Un conflicto que viene desde los años 2000
Encenillos de Sindamanoy se desarrolló en el costado oriental del municipio, en la vereda Yerbabuena, sobre 286,45 hectáreas. Según los documentos ambientales del proceso de sustracción de 2013, 267,9 hectáreas —el 93,5 % del terreno— estaban dentro de la Reserva Forestal Protectora Productora de la Cuenca Alta del Río Bogotá. Ese año, el Ministerio de Ambiente sustrajo definitivamente 71,64 hectáreas para continuar el proyecto, atadas a compensaciones ambientales, sin eliminar la reserva sobre el resto del predio.
La urbanización fue concebida para 1.054 unidades de vivienda y recibió licencias urbanísticas a comienzos de los 2000, pero la construcción avanzó solo parcialmente. Los residentes que apelaron cuestionaban, precisamente, habilitar otra obra en un terreno que — a su juicio — mantiene restricciones forestales y ambientales, un criterio que Planeación no avaló.