El Cañón del Chicamocha, el más profundo del país, está desde este reconocimiento internacional entre los lugares de patrimonio geológico mundial. La distinción la entrega la Unión Internacional de Ciencias Geológicas (IUGS) y fue confirmada por la Universidad Industrial de Santander (UIS), institución que encabezó el proceso para que el sitio entrara al listado.
De acuerdo con la UIS, el cañón se extiende por unos 200 kilómetros y alcanza hasta 2.000 metros de profundidad, el resultado de una historia geológica que abarca cerca de 1.000 millones de años.
Perdura el valor científico
La universidad precisa que la distinción no proviene únicamente de la belleza del paisaje: la selección evalúa el valor científico excepcional del lugar, es decir, lo que ha aportado a la comprensión de la Tierra a lo largo de los años. “El principal aporte es que tienen algo que enseñarle a la humanidad”, resumió Francisco Velandia, profesor titular de la Escuela de Geología de la UIS.
Según la institución, la formación y las características tectónicas del cañón, junto con su diversidad natural, lo convierten en un escenario privilegiado para estudiar la evolución del planeta.
Cuatro años de gestión hasta Portugal
Luis Carlos Mantilla, geólogo de la UIS que viajó hasta Portugal para recibir la distinción, contó que la postulación se trabajó durante casi cuatro años con un proceso de evaluación riguroso, en el que participaron unos cinco evaluadores por cada área propuesta. Junto a la universidad, el trabajo recayó también en el Servicio Geológico Colombiano, encargado de recopilar la evidencia y los soportes necesarios.
Un cañón que atraviesa 17 municipios
Ubicado en el costado occidental de la Cordillera Oriental, el cañón comprende territorios de 17 municipios santandereanos: Aratoca, Barichara, Capitanejo, Cepitá, Curití, Jordán, Los Santos, Macaravita, Mogotes, Molagavita, Onzaga, Piedecuesta, San Andrés, San Joaquín, San José de Miranda, Villanueva y Zapatoca.
En su interior está además el Nido Sismico de Bucaramanga, uno de los fenómenos sismológicos más estudiados del mundo, según detalló la universidad.
Hasta ahora la lista mundial de patrimonio geológico registra 100 sitios, aunque tiene como meta llegar a unos 400 lugares reconocidos en 2028. Los docentes que participaron en el proceso destacan que el estatus puede impulsar la investigación en el cañón y traer proyectos que involucren a las comunidades locales en el conocimiento y la protección del haz de ecosistemas de la zona.
El siguiente desafío, apunta la UIS, es avanzar hacia el reconocimiento como Geoparque Mundial de la UNESCO, una figura que además de valorar el patrimonio geológico promueve su apropiación por parte de los habitantes, la educación, la conservación y el desarrollo sostenible de los territorios.