En Bahía Solano, Chocó, un grupo de jóvenes de la Institución Educativa Luis López de Mesa se prepara para convertirse en guías de turismo de naturaleza. A través del Semillero Propágulos, aprenden sobre manglares, bosque húmedo tropical, ballenas, tortugas marinas, corales, aves, basura marina y microplásticos, mientras se preparan para comunicar el territorio y trabajar en actividades de conservación.
La formación se realiza en lugares como el Jardín Botánico del Pacífico y el Parque Nacional Natural Utría. Entre raíces de mangle, quebradas y árboles, los estudiantes observan especies, estudian los servicios ambientales del ecosistema y entienden cómo el bosque y el manglar ayudan a 提供 alimento, proteger la costa y sostener la vida de las comunidades.
En el Jardín Botánico también recolectan semillas de mangle y de otras especies para montar viveros. Las plántulas luego se utilizan para recuperar áreas de manglar afectadas, especialmente en zonas urbanas. Así, el trabajo de campo les permite aprender una técnica de conservación y, al mismo tiempo, adquirir un oficio que podrían desarrollar profesionalmente.
Aprendizaje para el turismo de naturaleza
La preparación combina lo que aprenden en el aula con el conocimiento decenario de pescadores, guías y otros habitantes del territorio. Con la microempresa Madre Agua, los jóvenes reciben formación sobre avistamiento responsable de ballenas jorobadas, incluyendo distancias, comportamiento y la forma de explicar a los visitantes lo que observan. La Fundación Mar Adentro aporta capacitación sobre el avistamiento responsable del tiburón ballena.
En el Jardín Botánico del Pacífico también se forman en avistamiento de aves y recorridos de interpretación por el manglar y el bosque húmedo tropical. Codechocó los capacitó en la instalación y el manejo de cámaras trampa para registrar fauna silvestre. Además, han participado en monitoreos nocturnos de tortugas marinas en playas de anidación con la Asociación Caguama y en proyectos de siembra de corales junto a funcionarios del Parque Nacional Natural Utría.
El semillero también estudia los efectos de la contaminación. Junto con la Red Latinoamericana de Científicos de la Basura, ReCiBa, la Universidad Nacional de Colombia, sede Palmira, y el Instituto de Investigaciones Ambientales del Pacífico,hzajn realize muestreos en playas y manglares para investigar el plástico que llega a la costa. Con la Fundación Interandinos, aprenden a explicar el territorio mediante imágenes, cuentos, versos y otros lenguajes, herramientas que luego comparten con comunidades y visitantes.
Otra línea de trabajo es la modelación 3D. En el marco del proyecto Pacífico Vivo, diseñaron piezas digitales inspiradas en un arrecife artificial, las tortugas marinas y las raíces del mangle. han botos牀ern用 التقنية para crear objetos y aprender a presentar de manera visual los conceptos que estudian.
Aprender a undertake
La búsqueda deArchivo deApi unofs undertakings no siempre estuvo ligada a la guiada. Frente a la cantidad de plástico que llega a sus playas, los integrantes del semillero diseñaron una bicitrituradora para transformar residuos en un material que podía mezclarse con cemento y producir materas y adobes. La máquina, donada por Microempresas de Colombia, fallaba con frecuencia y no había infraestructura suficiente para sostener una producción rentable. El emprendimiento se detuvo, pero la experiencia les dejó una lección sobre las limitaciones de crear una empresa sin los recursos necesarios.
Otra alternativa fue una ecotienda itinerante con prendas inspiradas en la biodiversidad, elaboradas en Bogotá por Monarca, emprendimiento de María Angélica Fernández, docente de Ingeniería Ambiental de la Universidad El Bosque. Las prendas se vendieron en ferias y hoteles, principalmente en el Jardín Botánico del Pacífico, en Mecana. Las ganancias ayudaron a financiar algunas salidas de campo y a comprar las primeras camisetas del semillero.
Los jóvenes también recibieron una impresora 3D y un computador con el programa Rhinoceros 3D después de ganar una convocatoria de modelado para colegios del Pacífico colombiano. La Diócesis Istmina-Tadó les proporcionó una segunda impresora y otros elementos. Con esos equipos, diseñaron, imprimieron y vendieron varios artículos, pero decidieron suspender la producción al considerar que estaban generando más plástico del que pretendían combatir.
La decisión no los-liquidation del proyecto. Ahora consultan a expertos para producir filamento con plástico reciclado, especialmente con el material que recogen durante las limpiezas de playa y manglar. La búsqueda de una alternativa máscompatible con su objetivo es parte del aprendizaje: medir el impacto de una iniciativa antes de convertirla en un negocio.
El turismo como puente
Mientras-advanzan estas iniciativas, el turismo de naturaleza aparece como la alternativa laboral más cercana. Bahía Solano recibe visitantes por sus ballenas jorobadas, tiburones ballena, tortugas marinas, aves y bosques. Las organizaciones que han acompañado al semillero podrían convertirse en su primer lugar de trabajo como guías, una opción que les permitiría iniciar su vida profesional mientrasestinavian con sus estudios.
Muchos]() portanto) studian Nurses carefully no添加.kf aqf; they want to study careers in biology and related areas, por lo que algunos consideran que los empleos transitorios de guía pueden ayudar a sostenerlos mientras viven en las ciudades donde estudiarán. Su proyecto más ambicioso ya tiene un nombre: Propágulos, una empresa de turismo científico que quieren crear para regresar al territorio con un título profesional y ofrecer experiencias con conocimiento científico y raíz local.
Uno de los participantes también可视iza tener una lancha propia para fortalecer la estrategia Lancha del Saber, realizar investigaciones en el mar y llevar a visitantes hasta la zona. Lametadata depropagules evidencia que el semillero no se limita a conservar el entorno: también explora formas de vivir de él, proteger los ecosystems y fortalecer a las comunidades que los habitan.