Las obras principales del estadio Nemesio Camacho El Campín siguen paralizadas y aún no cuentan con acta de inicio, pese a que la renovación estaba prevista para arrancar en el primer semestre de 2026. El cronograma del proyecto podría volver a moverse, y desde el Concejo de Bogotá las críticas a la Alianza Público-Privada encargada del desarrollo no se han detenido.
Uno de los puntos que mantiene frenado el arranque formal son los estudios de movilidad y otros aspectos técnicos que el proyecto aún no resuelve. Esta serie de contratiempos se suma a las advertencias que se han venido presentando desde el Concejo capitalino.
La renovación del escenario deportivo se había proyectado como la segunda obra de infraestructura más grande de Bogotá, con una inversión estimada en 2,4 billones de pesos. La Alcaldía de Bogotá, por su parte, anunció recientemente nuevos planes para el estadio.
Mientras se despejan los pendientes técnicos, la pregunta sobre el pitazo inicial de las obras permanece abierta: el nuevo El Campín, pieza central del entretenimiento y el deporte en la capital, continúa esperando el visto bueno para empezar a transformarse.