El deporte, la cultura y las industrias creativas hacen parte de la estrategia de la Alcaldía de Barranquilla para impulsar el desarrollo económico y fortalecer la competitividad de la ciudad. Esa apuesta fue presentada a líderes y aliados de la OEA durante un recorrido por el estadio Metropolitano Roberto Meléndez, la Fábrica de Cultura y la Casa del Carnaval.
En el estadio Metropolitano, la delegación conoció las obras que buscan transformar el escenario en un espacio con mayor capacidad y mejores condiciones para albergar eventos de gran escala.
Gustavo Aragón, emprendedor argentino y fundador de la empresa de ciberseguridad Oktsec, comparó el potencial del proyecto con el impacto que tienen los grandes escenarios deportivos en Buenos Aires. “Es increíble lo que se está haciendo, el nivel que tienen y también lo rápido que están trabajando para terminarlo para noviembre”, afirmó.
Aragón señaló que, además del fútbol, los conciertos y otros eventos culturales pueden aportar a la economía de la ciudad y atraer artistas internacionales. Por eso, dijo que este tipo de infraestructura es una alternativa que recomienda para los barranquilleros.
Paola Cano, delegada de Ecuador, también relacionó la renovación del estadio con la transformación de Barranquilla. A su juicio, una obra de esa magnitud puede generar más desarrollo, turismo y atracción de inversión, especialmente por la importancia del fútbol en las ciudades latinoamericanas.
Formación artística y economía creativa
La visita continuó en la Fábrica de Cultura, ubicada en Barrio Abajo, donde la delegación conoció los procesos de formación artística para niños, jóvenes y adultos. La apuesta busca que el arte sea no solo una expresión cultural, sino también una vía de formación y desarrollo profesional.
En este espacio funciona la Escuela Distrital de Arte y Tradiciones Populares, EDA, una institución de formación para el trabajo y el desarrollo humano con énfasis en disciplinas artísticas. Más de 2.000 estudiantes participan en programas de música, danza, artes escénicas, producción audiovisual, fotografía y áreas relacionadas con el Carnaval.
Asali DeVan Ecclesiastes, directora ejecutiva y de Equidad del Ashé Cultural Arts Center de Nueva Orleans, destacó las similitudes entre la experiencia de Barranquilla y los procesos culturales de su comunidad. También expresó su interés en promover futuras alianzas entre ambas ciudades.
El Carnaval como cadena cultural
En la Casa del Carnaval, el recorrido abordó el papel de las tradiciones y el patrimonio en la economía creativa. La organización de la fiesta involucra a artistas, músicos, bailarines, diseñadores, artesanos, productores y otros trabajadores vinculados con su realización.
Judy B. Razon, cónsul de la Embajada de Filipinas en Bogotá, resaltó la forma en que Barranquilla conserva y transmite su identidad cultural. “Este centro cultural refleja cómo Barranquilla valora la tradición del festival que se celebra cada año”, afirmó.
La funcionaria agregó que estos espacios contribuyen a inculcar en las nuevas generaciones el reconocimiento y el afecto por las tradiciones de la ciudad.