El concierto de Fonseca previsto para el sábado 24 de octubre ya no se realizará en el estadio Nemesio Camacho El Campín: la presentación se pasará al Vive Claro Estadio, mientras continúa el debate por el estado de la gramilla del escenario bogotano.
La hora se mantiene: el show arrancará a las 8:00 p. m. La decisión evita que el espectáculo se realice sobre el campo de juego, en plena discusión por las condiciones en que quedó la cancha tras la presentación de la banda surcoreana BTS.
Las entradas adquiridas seguirán siendo válidas, aunque algunas localidades de gradería tendrán ajustes por las características del nuevo escenario. Las indicaciones para los asistentes afectados se comunicarán a través de TuBoleta Pass.
Los palcos y la silletería prevista para la gramilla conservarán sus condiciones, según la producción. El repertorio y el formato anunciados no cambian en una presentación para la que se esperan cerca de 28.000 personas, de acuerdo con el empresario y productor Diomar García.
«Esto no es fácil, esto es una planeación de más de un año», señaló García a Blu Radio al referirse a la producción diseñada para el Campín. El cambio obliga a adaptar la distribución de los asistentes y algunas localidades a la configuración del Vive Claro Estadio.
El propio cantante se pronunció sobre la decisión y la vinculó con el estado del terreno de juego. «Por las circunstancias que todos conocemos alrededor del deterioro de la cancha de nuestro querido estadio Nemesio Camacho El Campín, hemos decidido cambiar el lugar de nuestro concierto al Vive Claro Stadium», expresó el artista, quien añadió que la fecha se mantiene y que el público podrá ingresar con las mismas boletas.
La crisis de la gramilla del Campín
El traslado se conoce días después de que Sencia, empresa encargada de la administración del estadio, anunciara que había iniciado conversaciones con la producción de Fonseca para cambiar la fecha del concierto o llevarlo a otro escenario.
A su vez, la veeduría ciudadana Vercontrol pidió, mediante una tutela contra la Alcaldía de Bogotá y el Instituto Distrital de Recreación y Deporte (IDRD), suspender los espectáculos que requieran montajes sobre el césped hasta que exista una certificación técnica que garantice que la cancha está en condiciones de recibir fútbol profesional. La decisión está en manos de un juez.
La solicitud incluye otros eventos programados en el estadio: la presentación de Ryan Castro, prevista para el 31 de octubre; la de Los Tigres del Norte, el 7 de noviembre; Megaland, el 20 de noviembre, y las tres fechas de Karol G, del 4 al 6 de diciembre.
Vercontrol también solicitó que la aptitud de la cancha para el fútbol profesional se determine mediante un concepto técnico de la interventoría, con participación de la Dimayor, o con el concepto favorable de un experto en césped deportivo. Además, pidió que el IDRD exija a Sencia entregar el terreno de juego, como mínimo, en las condiciones en que lo recibió en octubre de 2024.
La administración del estadio, bajo revisión
El estado de la cancha también está en la mira de los organismos de control. La Contraloría de Bogotá abrió una indagación preliminar para establecer si Sencia cumplió sus obligaciones relacionadas con el mantenimiento de la gramilla y los costos de su eventual reemplazo, así como para examinar la actuación de la interventoría y la supervisión del IDRD.
La investigación busca determinar, entre otros aspectos, si hubo un eventual daño fiscal y cuáles han sido los costos asociados a los aplazamientos y a la falta de disponibilidad del estadio. En paralelo, el IDRD y la interventoría adelantan actuaciones para establecer si la empresa incurrió en incumplimientos contractuales.
En su comunicado, Sencia sostuvo que la situación reafirma la importancia de la nueva obra del estadio que, según la empresa, permitirá contar con un escenario moderno, con tecnología y prácticas internacionales para los eventos deportivos y de entretenimiento.
Por ahora, el anuncio se concentra en el cambio de sede del concierto de Fonseca y en los trabajos sobre el césped. La recuperación de la gramilla y las responsabilidades por su deterioro siguen en revisión.