El Museo del Louvre podría cerrar sus puertas al público si no moderniza sus instalaciones y refuerza sus sistemas de seguridad, advirtió su presidente, Christophe Leribault. La renovación integral tendría un costo aproximado de 600 millones de euros y podría extenderse entre 12 y 15 años.
La advertencia fue formulada en una entrevista publicada con motivo del primer aniversario del robo de joyas ocurrido el 19 de octubre de 2025, un hecho que expuso las vulnerabilidades del museo. Leribault sostuvo que la institución necesita una transformación profunda para preservar sus colecciones y mantener la atención al público.
Seguridad, infraestructura y presión presupuestaria
El museo ya incorporó nuevas cámaras, dispositivos de protección y trabajos en las verjas que rodean el recinto. Además, retiró temporalmente algunas joyas de la Corona francesa y objetos de oro de las colecciones de antigüedades griegas, etruscas, romanas y egipcias, debido al aumento de los robos en museos europeos.
Los problemas del Louvre no se limitan a la seguridad. La institución también enfrenta infraestructuras deterioradas, equipos obsoletos y dificultades de mantenimiento. Entre las obras en curso están la reparación de escaleras mecánicas, sistemas de iluminación, techos y climatización, además de la consolidación de la galería Campana, cerrada desde comienzos de año por la fragilidad de algunas vigas.
A esta situación se suma una reducción de tres millones de euros en el presupuesto previsto para 2027. Por ello, la dirección no descarta un aumento moderado del precio de las entradas y busca financiación privada en Francia y otros países. Leribault afirmó que ha contactado a posibles mecenas en Japón, Hong Kong y Estados Unidos, y que planea viajar a Emiratos Árabes Unidos, aunque todavía no existe ningún compromiso firmado.
Una nueva entrada y más espacio para la Mona Lisa
El presidente del Louvre respaldó el proyecto denominado Louvre-Nuevo Renacimiento, anunciado por Emmanuel Macron. La propuesta contempla una nueva entrada monumental en la zona oeste y nuevas salas de exposición, incluida una destinada a la Mona Lisa, cuya popularidad ha concentrado buena parte de los visitantes en el ala Denon.
Leribault espera que la nueva entrada y las salas estén operativas en cinco o seis años, mientras que la renovación completa tardaría entre 12 y 15 años. Un estudio socioeconómico independiente calcula que el proyecto podría generar beneficios por 8.500 millones de euros para el museo, París y Francia durante aproximadamente medio siglo.
La ejecución dependerá de decisiones políticas y administrativas que podrían prolongarse más allá de las próximas elecciones presidenciales francesas. El presidente del museo señaló que corresponderá al próximo gobierno autorizar el inicio de las obras.
El Louvre registró durante el verano una caída del 8 % en el número de visitantes, atribuida por Leribault a las olas de calor y a la incertidumbre internacional, más que al robo de octubre de 2025. La institución también mantiene conversaciones con sindicatos que presentaron un preaviso de huelga renovable para el 15 de diciembre.