Los nuestros: Radiografía de los falsos positivos, de la periodista Catalina Oquendo, reconstruye uno de los capítulos más dolorosos de la historia reciente de Colombia: las ejecuciones extrajudiciales en las que civiles fueron asesinados y presentados como guerrilleros muertos en combate para obtener beneficios y mejorar las estadísticas militares.
La obra combina una investigación documental con testimonios de víctimas y familiares, además de las confesiones entregadas por militares ante la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP). El propósito es explicar no solo cómo ocurrieron los crímenes, sino también qué condiciones políticas e institucionales permitieron que esta práctica se extendiera.
Una discusión sobre la dimensión de la tragedia
Uno de los ejes del libro es la cantidad de víctimas. La JEP ha reconocido 6.402 casos, mientras que la portada de la obra plantea la cifra de 7.837 como una referencia a la posibilidad de que el universo de afectados sea mayor y aún existan hechos por esclarecer.
El relato pone en primer plano a jóvenes de sectores vulnerables que fueron engañados, alejados de sus familias y asesinados. También aborda la presión por mostrar resultados, la degradación del conflicto armado y la deshumanización de las víctimas.
La investigación se acerca al sufrimiento de las Madres de Soacha y de otras familias afectadas. En ese recorrido, plantea que esclarecer lo ocurrido y preservar la memoria son tareas necesarias para dignificar a quienes perdieron la vida y evitar que crímenes de este tipo vuelvan a repetirse.