Piero Antonio Franco De Benedictis, el legendario cantautor argentino que también tenía nacionalidad colombiana, murió esta semana a los 81 años. Su biógrafa colombiana, Maureén Maya Sierra, evoca al artista en fragmentos de la biografía Piero, mi querido Piero, publicada por Ediciones B en 2017 e Ícono Editores en 2020.
Maya lo conoció hace más de veinte años, cuando estudiaba periodismo en la Universidad Jorge Tadeo Lozano de Bogotá, y lazos de esa amistad se reforzaron a partir de la Marcha por las víctimas del paramilitarismo y agentes del Estado en Colombia, convocada en 2008 por el Movimiento de Víctimas de Crímenes de Estado (Movice). Desde entonces recorrió ciudades y municipios de Colombia y el continente junto a la banda del artista.
La biógrafa cuenta que siempre le resultó extraordinario el fervor que despierta el 'ídolo': la locura adolescente entre mujeres de todas las edades, a más de cincuenta años de vida en escenarios, también entre jóvenes y niños cuyos padres lloran al escuchar Sinfonía Inconclusa en la Mar. Le preguntó a Piero por qué la gente se enamoraba de esa manera, y él respondió: "Porque yo amo a la gente, de verdad la amo desde el fondo de mi corazón y eso se percibe. El amor no se puede fingir".
Ese carisma, describe Maya, se traducía en cotidianidad: nunca se negó a una foto, aceptaba el abrazo de un presidente como el de un campesino, comía en almuerzos populares tanto como en mesas elegantes, respondía cartas y contestaba el celular. "Piero de mil maneras y de muchos colores marcó nuestras vidas y nos regaló el derecho y el deber de la esperanza. Seres así, que vienen a iluminar el camino, nunca mueren", dice la comunicadora social en el cierre del texto.
Junto a las causas sociales, sin militancia
La biografía también desmistifica una etiqueta: contrario a lo que muchos seguidores dan por cierto, según la autora, Piero no era de izquierda ni de derecha. "Ha logrado permanecer junto a las grandes luchas sociales sin empeñar su corazón ni doblegarlo bajo el peso de las ideologías políticas", escribe Maya, quien destaca que su sensibilidad social lo llevó a asumir posiciones en favor de los perseguidos, las víctimas y los más débiles. Entre esas presencias están la 'gira de la memoria', un recorrido por lugares marginados de Colombia a los que llevó su música.