La muerte de Piero, ocurrida el 7 de octubre en Italia, recordó una faceta poco conocida del cantante: también fue ciudadano colombiano. El artista nació en Italia, pasó buena parte de su carrera en Argentina y recibió formalmente la nacionalidad colombiana en 1994, después de que el reconocimiento se hubiera iniciado un año antes.
La ceremonia inicial estaba prevista para el 2 de diciembre de 1993, durante el gobierno de César Gaviria. El aplazamiento se produjo por los acontecimientos que rodearon la muerte de Pablo Escobar, ocurrida ese mismo día. El trámite se concretó finalmente en 1994, durante el gobierno de Ernesto Samper Pizano.
Un refugio en Colombia
Durante la dictadura militar argentina, Piero salió de Argentina. Sus canciones abordaban la desigualdad, la violencia, las dictaduras y los problemas sociales, por lo que el régimen lo señaló junto a figuras como Mercedes Sosa, León Gieco y Víctor Heredia. Colombia se convirtió entonces en uno de sus refugios y en un lugar para continuar su trabajo.
Al llegar a Colombia a comienzos de la década de 1980, se instaló en Bogotá y contó con el respaldo del periodista Daniel Samper Pizano. Su permanencia le permitió acercarse al ambiente cultural colombiano, realizar presentaciones en distintas regiones y participar en actividades sociales y proyectos relacionados con comunidades afectadas por la violencia.
Nacionalidad y trabajo de paz
Con la nacionalidad ya formalizada, Piero mantuvo una presencia constante en el país. Realizó recitales gratuitos en el Urabá antioqueño, el norte del Cauca y el Meta, territorios que durante diferentes períodos estuvieron fuertemente afectados por el conflicto armado, y participó en iniciativas relacionadas con la construcción de paz.
Las Naciones Unidas lo vincularon como embajador de la Paz. Su vínculo con Colombia combinó recitales, cercanía con comunidades afectadas por la violencia y participación en iniciativas de paz.