Barranquilla quiere convertir la final de la Copa Sudamericana en una vitrina turística y cultural. La Alcaldía Distrital presentó la campaña «¡Qué nivel, Barranquilla!», una estrategia para recibir a los visitantes que llegarán con motivo del partido del 21 de noviembre en el estadio Metropolitano Roberto Meléndez, escenario que además reabrirá tras las obras de renovación emprendidas por la administración distrital como parte del proyecto que bautizó como «Supermetro».
La campaña tendrá presencia en espacios clave de la ciudad: el aeropuerto internacional Ernesto Cortissoz, las estaciones de Transmetro, el Gran Malecón y los alrededores del estadio. También incluirá contenidos para redes sociales y actividades para promover la oferta turística y cultural de la capital del Atlántico.
El Metropolitano renovado
Uno de los ejes de la estrategia es la renovación del estadio que albergará el encuentro. Según la Alcaldía, las obras ejecutadas durante los últimos diez meses ampliaron la capacidad del escenario de 46.000 a 65.000 espectadores para eventos deportivos y a más de 70.000 para conciertos.
La intervención comprendió graderías, silletería, iluminación, pantallas, espacios internos y tecnología de seguridad, además de la instalación de césped híbrido.
Más allá del fútbol
La promoción no se limita al escenario deportivo. La campaña destacará lugares como el Gran Malecón, la Luna del Río y el Ecoparque Ciénaga de Mallorquín, así como espacios culturales como la Casa del Carnaval, los museos a cielo abierto y los callejones del barrio El Prado.
Atención a los visitantes
El tercer componente está dirigido a quienes lleguen a la ciudad: actividades culturales y orientación turística en el aeropuerto, los hoteles, las calles y el estadio. El llamado de la administración es que taxistas, conductores de transporte público, comerciantes y trabajadores del sector hotelero se sumen a la bienvenida.
La estrategia toma la frase institucional del alcalde Alejandro Char, «Barranquilla a otro nivel», y la traslada al lenguaje cotidiano de los habitantes. Se construye alrededor de tres mensajes: la capacidad de la ciudad para recibir grandes eventos deportivos, sus atractivos como destino y la atención que espera darles a los visitantes. «Esta campaña se creó con la gente y para la gente, escuchando la forma como habla el barranquillero cuando algo le sorprende, lo impacta, le gusta», dijo Char durante la presentación.
Alcaldía y ciudad buscan además que los propios habitantes se apropien de la campaña y participen en la promoción de su ciudad. Con la final a menos de dos semanas, la apuesta es posicionar a la capital del Atlántico como anfitriona del torneo y aprovechar la atención internacional que genera.