Atlético Bucaramanga volvió a afrontar un partido con un jugador menos durante su visita a Independiente Santa Fe. La expulsión de Carlos Romaña, al minuto 47, llegó cuando el equipo ya había comenzado a buscar el arco rival con mayor intensidad.
Después de la derrota 2-1 en El Campín, el asistente técnico Javier Tetes explicó que la reacción del conjunto no significa que juegue mejor con diez futbolistas. Para el cuerpo técnico, la diferencia está en el momento en que se producen las tarjetas rojas.
“Los partidos anteriores en los que quedamos con uno menos fueron muy temprano e igual nos presentamos para ganar. Hoy la expulsión fue en el segundo tiempo, cuando el equipo ya se había plantado en campo rival con posesión y mayor profundidad”, dijo Tetes en la rueda de prensa.
El asistente técnico recordó que Bucaramanga también terminó con un jugador menos en partidos frente a América, Junior y Medellín. En esos encuentros logró un empate 1-1, una victoria 3-1 y otro empate 2-2, respectivamente.
Tetes insistió en que el objetivo es evitar las expulsiones tempranas y corregir la indisciplina táctica. Aunque el equipo ha mostrado capacidad para reorganizarse y competir en inferioridad numérica, el cuerpo técnico busca no comprometer los partidos desde los primeros minutos.