Deportivo Cali e Independiente Santa Fe afrontan la Copa Libertadores Femenina que se disputa en Ecuador con el objetivo de competir por el título. Los dos clubes representan a Colombia en un torneo que también sirve para medir el crecimiento del fútbol femenino nacional frente a los principales equipos del continente.
El Deportivo Cali llega en una posición favorable: marcha primero en su grupo y conserva buena parte de la plantilla con la que fue campeón. Bajo la orientación de Jhon Alber Ortiz, el equipo ha mostrado orden táctico y eficacia en ataque, con Íngrid Guerra y Daniela Castellanos como algunas de sus principales referentes.
Cali busca sostener su buen comienzo
El conjunto vallecaucano es presentado como uno de los candidatos a competir por el título frente a los equipos brasileños. Su campaña se apoya en una base conocida y en la continuidad del trabajo que le permitió conquistar el campeonato colombiano.
Independiente Santa Fe también llega con una estructura consolidada. El equipo dirigido por Ómar Ramírez cuenta con jugadoras que han adquirido experiencia en este tipo de competencias y sumó refuerzos como Manuela González y Mariana Zamorano, quien fue destacada por su aporte ofensivo.
Santa Fe se caracteriza por su capacidad para competir, la solidaridad de sus jugadoras dentro del campo y la resistencia en los momentos difíciles. El objetivo del club es avanzar en el torneo y disputar cada partido con la aspiración de llegar a las instancias decisivas.
La participación de Cali y Santa Fe ocurre en un momento de crecimiento para el fútbol femenino colombiano, que también ha conseguido resultados destacados en las categorías de selección. Ambos clubes buscan que ese avance se traduzca en una actuación histórica en la Libertadores.