El autobús que transportaba a los jugadores, el cuerpo técnico y los directivos de Real Cartagena fue atacado con objetos contundentes cuando regresaba de Santa Marta, tras el partido disputado en el estadio Sierra Nevada.
La agresión ocurrió en el ingreso a Cartagena y provocó la rotura de los ventanales del vehículo. Los ocupantes vivieron momentos de angustia durante el ataque.
El club confirmó que todos los integrantes de la delegación llegaron a Cartagena y que no hubo personas con lesiones de gravedad. La institución rechazó de manera categórica lo sucedido y expresó su preocupación por la violencia alrededor del fútbol.
“Ninguna rivalidad está por encima de la vida y la integridad de las personas”, señaló Real Cartagena en su pronunciamiento.
La institución pidió a los aficionados y a los distintos actores del deporte vivir las competencias con respeto y contribuir a que los desplazamientos y los escenarios deportivos sean espacios seguros.