200 estudiantes de la Universidad del Magdalena recibieron su primer pasaporte gracias a un programa de esa institución que financia la expedición del documento. El objetivo es arrancarles en la ruta los obstáculos —económicos y burocráticos— que suelen impedir que jóvenes de esta región aspiren a estudiar, investigar o participar en encuentros académicos fuera de Colombia.
La cifra de esta entrega es el doble de la que el programa registró en años anteriores. En 2024 y 2025 fueron beneficiados 100 estudiantes por año; con estos 200 nuevos, el proyecto ya le abrió la puerta a 400 jóvenes en los últimos tres años.
Detrás de los números están casos concretos, como el de Camilo Esquea Gutiérrez, recién graduado de Licenciatura en Tecnología, quien tiene discapacidad visual y aspira a viajar a España e Italia para ampliar sus conocimientos. "Es una experiencia muy bonita, ya que esto nos puede ayudar a aspirar a conocimiento también de afuera, no solamente de ir a conocer paisajes, sino también transmitir diferentes conocimientos y diferentes culturas", manifestó el joven.
El programa apunta a la inclusión
El proyecto, llamado Pasaporte al Mundo y coordinado por la Oficina de Relaciones Internacionales de la Universidad del Magdalena, tiene un sello particular en la selección de sus beneficiarios: prioriza a estudiantes que enfrentan dificultades económicas, sociales o físicas.
En el grupo favorecido también hay víctimas del conflicto armado, jóvenes de comunidades étnicas, mujeres cabeza de familia y estudiantes vinculados a los programas Talento Magdalena y Talento Santa Marta. Uno de ellos es María Mercedes Cotes Rodríguez, estudiante de Negocios Internacionales, quien ya participó en una misión académica en Panamá y ahora prepara viaje a República Dominicana para asistir a un congreso de política y derechos humanos.
"Siento que vale la pena atreverse a nuevos retos, a nuevas oportunidades y la Universidad siempre nos ha abierto las puertas", comentó la estudiante, a quien el nuevo documento mañana tiene una siguiente parada ya agendada.
Pero el pasaporte, por sí solo, no garantiza un viaje. Los beneficiarios siguen necesitando responder convocatorias, conseguir financiación y cumplir los requisitos de las instituciones o eventos en los que aspiran a participar. El rector de la institución, Pablo Vera Salazar, fue claro en llamarle el 'primer paso' a esta entrega de documentos durante el acto oficial.
"Si los detenía este documento, pues ya tienen el documento. Es el primero. Pero ahora tienen que procurar llenarlo, llenarlo de sentido, de sellos para salir con orgullo al mundo, para traveling por el mundo", señaló Vera.
El propio rector dejó abierta la puerta a un escenario de ampliación: estudia la posibilidad de conseguir recursos adicionales ante representantes de la Gobernación del Magdalena, en particular para que la cobertura llegue a más estudiantes de los municipios del departamento y no solo de la capital samaria.
El siguiente desafío, en todo caso, es claro: materializar esos documentos en viajes concretos de formación, investigación o intercambio académico. Para Camilo, el horizonte apunta a España e Italia; para María Mercedes, a República Dominicana.