El sector de la vivienda turística en Medellín defendió este martes su actividad con un estudio según el cual no hay evidencia causal de que el auge de la renta corta haya elevado los precios de los arriendos en la ciudad. El informe, elaborado por los investigadores y profesores Andrés Giraldo y Ángela Fonseca, del Departamento de Economía de la Pontificia Universidad Javeriana, se presentó en el foro 'Medellín: retos y oportunidades de la vivienda turística'.
Juan Camilo Vargas, presidente ejecutivo de Asohost, aseguró que los datos del estudio 'matan las narrativas que hacen daño a la renta corta'. Para el dirigente, esas versiones 'desdibujan' una actividad que ha crecido con fuerza en Medellín como respuesta a la llegada masiva de turistas, y que muchas veces se importan de otros destinos 'sin hacer un ejercicio adecuado'.
La mayor preocupación del gremio está en la revisión del Plan de Ordenamiento Territorial (POT) vigente, que podría aumentar la regulación sobre este tipo de alojamientos. 'Sentimos regresivo el planteamiento del POT de especializar y concentrar la oferta en diferentes zonas turísticas, porque haría que la carga de turistas se exceda y provoque efectos adversos en temas de convivencia, seguridad e informalidad. Lo ideal es hacer un trazado asertivo de flujos turísticos que no concentre, sino que distribuya', señaló Vargas.
La posición del Distrito
Ana María López, secretaria de Turismo y Entretenimiento de Medellín, dijo que la administración tiene claro que la vivienda turística, que representa menos del 3% de la vivienda disponible en la ciudad, es importante para su desarrollo económico, pero consideró conveniente establecer controles para evitar tensiones con la ciudadanía.
'Como cualquier otra actividad económica, la vivienda turística es un negocio relativamente nuevo que tenemos que controlarlo, como lo hacemos con cualquier otro tipo de alojamiento. Pero debemos aclarar que su regulación no es algo nuevo, de hecho ya está incluido en el POT vigente, solo que debemos armonizar el turismo con la convivencia ciudadana y evitar que nos pase como otras ciudades en el mundo, donde se le cogió fobia al turismo', aseguró la secretaria.
¿Qué explica entonces el alza de los arriendos?
Claudia Bustamante, directora de Estudios Económicos de Camacol Antioquia, señaló que uno de los factores que más ha incidido en el aumento de los cánones ha sido la disminución de la construcción. En 2013, el 70% de la vivienda nueva en el Valle de Aburrá se compraba en Medellín y el 30% en el resto de los municipios; para 2025 esa proporción se invirtió.
'Hoy hay demanda de vivienda en la ciudad, pero no hay oferta. Eso genera una presión en el costo de los arrendamientos, ya que el 20% de la vivienda nueva que entra a la ciudad lo hace a ese segmento', explicó Bustamante.
María José Bernal, directora ejecutiva de Fenalco Antioquia, coincidió en que los precios de los arriendos reflejan falta de oferta. 'Si vamos a prohibir o hiperregular actividades como la renta corta, esto podría dar espacio para la informalidad o la ilegalidad. Y si el problema es por falta de control en la convivencia, la forma de vigilarlo no puede ser castigando las plataformas', advirtió.
Sobreoferta de alojamiento turístico
La secretaria de Turismo, en cambio, dijo que los datos del Sistema de Información Turística reflejan que la curva ascendente de visitantes ya no crecerá más y que la oferta de alojamiento actual está saturada. 'La realidad es que mientras la oferta de hoteles y de vivienda turística siga creciendo, la llegada de turistas no lo hará más. No tenemos cómo traer más turistas hoy: el Aeropuerto Internacional José María Córdoba ya está al 140% de capacidad', afirmó.