El Grupo Energía Bogotá (GEB) tiene vía libre de sus accionistas para iniciar la preparación de un programa de ADR que le permitiría listar sus acciones en la Bolsa de Nueva York. Sin embargo, la compañía todavía no ha decidido ejecutar la operación ni cuenta con un cronograma definido.
Jorge Tabares, vicepresidente financiero del GEB, explicó que el registro ante la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos, SEC, podría tardar entre tres y cuatro meses. La eventual inscripción y el listado de los ADR podrían desarrollarse de manera paralela si la empresa decide avanzar.
Las dos condiciones que pueden activar el proceso
El primer factor está relacionado con la participación de la Alcaldía de Bogotá, accionista mayoritaria del grupo. La administración distrital ha anunciado la posibilidad de enajenar el 9,4 % de las acciones que posee en la empresa.
Actualmente, el Distrito concentra el 65,68 % de la propiedad accionaria del GEB. Le siguen el fondo de pensiones obligatorias Porvenir Moderado, con el 7,03 %, y Protección Moderado, con el 5,76 %.
La segunda condición sería una eventual emisión primaria de acciones por decisión de la Junta Directiva. Según Tabares, esa operación permitiría fortalecer el capital y aumentar el número de títulos disponibles para inversionistas individuales.
Un precio todavía preliminar para los ADR
El GEB también analiza cómo estructurar el programa para que el precio de cada ADR sea comparable con el de compañías similares y no quede dentro de la categoría de penny stock, que agrupa acciones con valores inferiores a un dólar.
Tabares mencionó como referencia un rango de entre 20 y 25 dólares por ADR, aunque aclaró que no se trata de un precio definido. La cifra dependería, entre otros factores, de la cantidad de acciones que represente cada certificado.
En paralelo, la compañía ha buscado acercarse a inversionistas internacionales, incluidos fondos cotizados en bolsa. Según el ejecutivo, la participación de esos inversionistas en la base accionaria del GEB es inferior al 1 %, una proporción que la empresa considera menor frente a su tamaño y perspectivas de crecimiento.
El trabajo adelantado durante los últimos 18 meses busca dejar preparada a la compañía para ejecutar una eventual operación si la Alcaldía, los accionistas y los órganos de dirección deciden avanzar, siempre que las condiciones del mercado resulten favorables.