La Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (ANLA) retiró tres exigencias del seguimiento ambiental del proyecto Komodo-1, en el que participa Anadarko junto con Ecopetrol, con el propósito declarado de remover obstáculos a la industria del petróleo y el gas y avanzar en la exploración, en particular en aguas del mar Caribe.
El cambio más destacado es la eliminación de la obligación de que Anadarko obtenga un pronunciamiento favorable de la autoridad ambiental sobre la gestión ambiental específica de cada pozo. La compañía no queda exenta de presentar ese material a la ANLA, pero su avance ya no depende de un aval previo para cada perforación.
La entidad también suprimió requisitos relacionados con la solicitud de conceptos adicionales a otras entidades para el seguimiento de los planes de contingencia, entre ellas la Dirección General Marítima (Dimar), la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) y la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH).
La tercera modificación elimina la obligación de conformar una comisión de expertos encargada de formular sugerencias y recomendaciones en materia socioeconómica y biótica, así como sobre otras medidas relacionadas con el manejo ambiental del proyecto.