Multinsa, la empresa de productos petroquímicos con base en Barrancabermeja, busca llevar la experiencia acumulada durante décadas en la industria petrolera hacia nuevas soluciones para el sector de hidrocarburos, apalancadas en la nanotecnología y la inteligencia artificial. El balance lo hizo su gerente financiero y comercial, Carlos Ahumada, en el marco del Congreso de Acipet que se realiza en Bucaramanga.
La compañía, que tiene entre sus focos la investigación, la innovación y la nanotecnología, también trabaja en iniciativas para reducir el manejo de agua y mejorar procesos en los campos petroleros, producto de las innovaciones de su laboratorio I+D+I.
Nanotecnología dentro del pozo
Ahumada explicó que la nanotecnología permite llevar fluidos a una escala nanométrica —mucho menor que el grosor de un cabello humano, que mide alrededor de 10.000 nanómetros— y funcionalizarlos, es decir, darles propiedades específicas para que realicen actividades concretas dentro del pozo.
Eso se traduce, por ejemplo, en reducción de agua y optimización de recursos. Con el uso de sus químicos, más de 10 millones de barriles de agua que antes se subían a la superficie ahora permanecen en el reservorio. “Al dejar el agua donde debe estar, no solo la cuidamos, sino que también impedimos que se tenga que reinyectar”, dijo el gerente.
El directivo recordó la tradición petrolera de su ciudad: “Barrancabermeja es la cuna del petróleo en Colombia”. Hace más de 100 años se descubrió La Cira Infantas, el primer campo petrolero del país, que 107 años después sigue produciendo, algo que atribuyó a la tecnología.
Inteligencia artificial en el laboratorio
La IA transformó el ritmo de investigación de la empresa. “Hace 10 años hacer cinco experimentos nos podía tomar un mes. Hoy hacemos 400 experimentos por mes”, afirmó Ahumada, quien añadió que la tecnología permite descartar escenarios con mayor precisión, acelerar la investigación formal y reducir el margen de error en patentes y publicaciones.
Aliados y compromiso regional
Multinsa mantiene una relación de largo plazo con Ecopetrol. En el programa Ecospirit, la petrolera produce en la refinería de Barrancabermeja —la más grande del país— el disolvente número cuatro, usado en pinturas y otras aplicaciones químicas, y Multinsa mejora esa corriente para que cumpla especificaciones de calidad internacional.
En investigación, la empresa trabaja con la Universidad Industrial de Santander (UIS) y el Instituto Colombiano del Petróleo (ICP), cuenta con investigadores de tiempo completo y laboratorios propios con inversiones cuantiosas. Ahumada reconoció que investigar desde las regiones es más difícil por el menor desarrollo del ecosistema de innovación, y aseguró que el crecimiento de Multinsa debe reflejarse en empleo y derrama económica para Barrancabermeja.
Operación y expansión internacional
El directivo calificó 2026 como un año de transición: el resultado muy seguramente será positivo, pero las expectativas apuntan al mediano plazo, hacia 2027, cuando espera que se materialicen varios de los temas conversados en el Congreso de Acipet.
Mientras tanto, la compañía mantiene una operación continua de 24 horas que procesa más de 120.000 barriles mensuales, y prepara inversiones en almacenamiento: entrarán en operación tres tanques adicionales de 30.000 barriles en conjunto para ampliar la capacidad de despacho.
En lo internacional, la empresa está en proceso de internacionalizarse, con opciones concretas en Oriente Medio y en Latinoamérica —Ecuador, Venezuela y México—, y también atenta a Estados Unidos, donde los campos de fracking comienzan a enfrentar desafíos de madurez, un terreno en el que, según Ahumada, la compañía es fuerte.