Representantes del sector financiero propusieron revisar la tasa de usura y establecer modalidades diferenciadas según el nivel de riesgo de los hogares y las empresas. El objetivo sería ampliar el acceso al crédito formal y facilitar el regreso de millones de colombianos al sistema financiero.
La propuesta fue presentada durante el panel ‘Crédito 2026–2030: ¿Qué se espera en el nuevo ciclo de gobierno?’. Allí, los participantes pidieron que la discusión se aborde como una política pública relacionada con la inclusión financiera y el crecimiento económico.
Gabriel Santos, presidente de Colombia Fintech, afirmó que cerca de 480.000 colombianos quedaron excluidos del mercado de crédito formal durante los últimos doce meses debido a las condiciones asociadas a este indicador.
Jonathan Malagón, presidente de Asobancaria, señaló que alrededor de ocho millones de adultos están actualmente por fuera del sistema financiero. Según su planteamiento, reincorporar a cinco millones representaría el mayor avance histórico de Colombia en inclusión financiera por la vía del crédito.
Malagón propuso combinar las garantías existentes con una tasa de usura diferenciada por modalidad. La idea parte de que los hogares y las empresas tienen perfiles de riesgo distintos y, por tanto, no deberían ser evaluados bajo una única referencia.
El dirigente también sostuvo que el sector financiero podría contribuir a atraer a cinco millones de personas al sistema formal y alejarlas del ‘gota a gota’ si se modifica la tasa y se acompaña el cambio con instrumentos de garantía.
Durante la discusión también se destacó la educación financiera como una herramienta para mejorar el uso del crédito. Camilo Herrera, fundador de Raddar, señaló que las tarjetas pueden ser una vía para acercar nuevamente a los hogares a los medios de pago formales.